28 de noviembre de 2021

La Posta

Violencia contra la mujer: deconstruir lo aprendido

Violencia contra la mujer: deconstruir lo aprendido

por

Lic. Laura Altea

Psicóloga. Magister en Comunicación y Educación. Especialista en Evaluación y Diagnóstico .

#Psicología

“Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”
                                                                                                 (Manifiesto Liminar)

Imagen: Dalí. Mujer con cabeza de rosas.

El rol de la mujer y el lugar de lo femenino en nuestra sociedad no es algo “dado” o natural, sino una construcción histórica y social. No por nada Rita Segato habla la historicidad de las concepciones sobre género, "ya que si no fuera histórico no aparecería hoy en la forma de narrativa— en que la mujer es vencida, dominada y disciplinada, es decir, colocada en una posición de subordinación y obediencia."

Por ello desmontar la estructura de pensamiento,  acciones y lugares ocupados por siglos no es tarea fácil, genera resistencias y choques, rupturas y quiebres.

Lo que era no será igual, a través del pensamiento crítico, la mirada atenta y la voz que no calla, por eso mismo, de la dificultad de sabernos incómodos ante las construcciones previas devendrá  el portal a procesos internos (en cada uno) y sociales capaces de reorientar el rumbo, los modos y los vínculos.

Poder gestar lugares, espacios físicos y subjetivos desde donde pensar con otros y reflexionar acerca de las significaciones e implicancias  de ser mujer en nuestra cultura, es necesario y urgente. En este contexto es desafío construir espacios de encuentros en un mundo donde existe un enorme desamparo simbólico, en el que se potencia el empobrecimiento del diálogo y acercamiento a otros.

No basta con mirar, a una distancia tolerable, por el contenido angustiante de lo que vemos y escuchamos en la TV y redes sociales. El presente convoca a involucrarnos desde nuestros hogares, trabajos y amistades para repensarnos como parte de la trama que sostiene determinados modelos de ser como únicos posibles, avala y silencia formas vinculares donde existen abusos de poder.

Ser capaces de hablar y nombrar la violencia ejercida contra la mujer, tal como se conmemora el 25 de noviembre,  implica el haberla reconocido,  la aceptación de que existe y que nos pre-existe, y este mismo acto de reconocimiento nos posibilita otro hacer, otro pensar.

Ojalá podamos deconstruirnos; de aquellos que éramos aprender,  y de lo que somos hacer caminos nuevos, que lo que será lo estamos gestando en el ahora.

Como expresa Galeano: ”Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados”.

Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice “adiós”, está diciendo: “hasta luego.”

Ser capaces de hablar y nombrar la violencia ejercida contra la mujer, tal como se conmemora el 25 de noviembre,  implica el haberla reconocido,  la aceptación de que existe y que nos pre-existe, y este mismo acto de reconocimiento nos posibilita otro hacer, otro pensar".

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