Rendimiento académico: ¿Cómo utilizar mi cerebro para estudiar mejor?

Rendimiento académico: ¿Cómo utilizar mi cerebro para estudiar mejor?

por

Luciana Armatta

Lic. en Psicología. Neuropsicóloga. Doctoranda en Neurociencias Cognitivas Aplicadas.

Mi cerebro y yo

¿Te cuesta concentrarte?

¿Te cuesta estudiar?

¿Tenés dificultades para organizarte en el estudio?

Cuando vas a rendir ¿no te acordás nada?

Si te pasan algunas de estas cosas te invito a leer la columna de hoy.

Hoy vamos a hablar de este tema tan común, sobre todo  en la población universitaria y terciaria, que frecuentemente se quejan de las dificultades que presentan a la hora de tener un  buen rendimiento académico. Muchas veces las dificultades en el estudio o aprendizaje llevan al fracaso académico, al abandono o a la permanencia eterna en las carreras.

Por supuesto la carga emocional que conllevan estas dificultades son muchas, apareciendo la ansiedad y pánico ante los exámenes, el estrés constante, repercutiendo en la autoestima y autoeficacia y determinando nuestro comportamiento futuro.

El tema es que estas dificultades la mayoría de las veces, lejos de ser una patología, están relacionadas con malos hábitos, desconocimiento del funcionamiento de nuestro cerebro y falta de organización.

Vamos a revisar algunos de estos aspectos para poder conocer cómo funciona nuestro cerebro a la hora de estudiar.

Violencia

A pesar de la enorme y múltiple capacidad de nuestro cerebro, no puede sólo con todo y necesita de un ambiente favorable para realizar un óptimo aprendizaje.

Hay algunos “factores” que podemos controlar para lograr una mejor concentración..

Por ejemplo los “factores externos” tienen que ver con estudiar en un ambiente iluminado, agradable, organizado, si el escritorio o mesa está lleno de cosas, nos vamos a distraer fácilmente. Con buena ventilación, temperatura agradable, un lugar que no sea muy ruidoso (no digo libre de ruidos, sino no muy ruidoso, ya que tenemos que aprender a concentrarnos con el ambiente que nos toque). Todos estos factores, si podemos controlarlos, si podemos influir y preparar el ambiente de estudio; van a favorecer nuestra concentración, ya que cualquiera de los factores anteriormente mencionados tienen la facilidad de distraernos en cualquier momento. Si me hace frío o calor, si no veo bien, si hay mucho ruido, si está todo revuelto o sucio.

Por otro lado tenemos los “factores internos”, estos son los que llevo conmigo. Yo siempre recomiendo sentarse a estudiar con las necesidades satisfechas. Si tengo hambre como, si tengo sed tomo agua, si tengo ganas de ir al baño o darme una ducha antes de sentarme a estudiar, ponerme ropa cómoda. Si hay algo que tengo pendiente (alguna tarea del hogar, llamada telefónica, lo que sea urgente) es preferible hacerlo antes de sentarme ya que cualquiera de estos factores también van a interrumpir en mi atención. Y los factores internos tienen la cualidad que como salen dentro mío con mucho más fuertes y no los puedo apartar para seguir estudiando, entonces sí o sí se instalan y hasta que no son satisfechos no se van.

“LA DISTRACCIÓN ES EL FACTOR MAS IMPORTANTE POR EL CUAL TENEMOS DIFICULTADES EN EL ESTUDIO”

Por supuesto que tenemos que mencionar algo que ya tocamos en columnas anteriores y es la enorme importancia de los hábitos saludables, buena alimentación, hidratación, buena calidad de sueño, actividad física, actividades sociales y recreativas.

¿Cómo estudia mi Cerebro?

En primer lugar, para que la información ingrese, tenemos que prestar atención, esto implica elegir a qué voy a atender en este momento y sostener esa atención en el tiempo para que ocurra la concentración. La atención sostenida en los adultos tiene una duración  entre 30 a 50 minutos depende de cada uno.

En este tiempo es preferible no tener el celular cerca, ni radio, ni tele porque todos los estímulos externos nos van a distraer.

En ese tiempo va a ocurrir un aprendizaje pleno ya que todos nuestros sentidos están abocados a atender esto que elegí, mi motivación también está ahí, la información se codifica y se almacena en nuestra memoria. Luego cuando la necesite, voy a recuperar esa información para recordarla.

Pero pasado el tiempo atencional o de concentración de cada uno, comenzaremos a distraernos con cualquier cosa, eso nos va a indicar que debemos descansar.

Por lo tanto mi propuesta es estudiar durante 30 a 45 minutos, y descansar entre 5 a 10 minutos, y claro parece que no estudié nada. Pero si nosotros hacemos esto durante seis períodos de media hora, habremos estudiado casi tres horas, la diferencia está en que descansé y no terminaremos  agotados.

En los minutos de descanso podemos aprovechar para satisfacer necesidades (hambre, sed, baño, celular), movernos, tomar aire, hacer algo pendiente en la casa y retomar por otro período más.

De esta manera no tendremos más esta sensación de haber estado horas sentados y no haber estudiado nada, porque estaba agotado, porque me distrajeron muchas cosas y me levanté mil veces y corté el estudio. La sensación de cumplimiento de nuestros objetivos será mayor y por lo tanto también nuestra autoeficacia.

Violencia

Por último dijimos que para lograr un óptimo rendimiento académico necesitamos ORGANIZARNOS. Organizar nuestro tiempo, nuestro material de estudio, nuestra vida.

Los organigramas son muy útiles, hacer un calendario con la cantidad de días que tenemos para estudiar, el tiempo que disponemos cada día, las bolillas, unidades o temas que podremos ver en cada día (con expectativas realistas). Teniendo en claro cuál es mi meta, el día de examen, separando la información en partes para ir estudiando de a poco, intentando pegarme al plan, dejando días de repaso o días en los que tenga que reorganizarme porque siempre surgen imprevistos.

Esto nos libera de la sensación de sobrecarga mental, ya que si tengo un plan y mi comportamiento es acorde al plan, todos los días voy teniendo la sensación de logro y el día del examen voy a llegar más seguro, menos estresado y ansioso y todo esto va a influir en mi buen desempeño.

Los invito a todos aquellos que lo necesiten a replantearse las condiciones y las formas de estudio y probar con algunas de estas estrategias controlando los factores de distracción, favoreciendo el tiempo atencional de cada uno y organizándose antes de comenzar. ¡Éxitos!