¿Qué son el Kharma y el Dharma?

¿Qué son el Kharma y el Dharma?

por

Viviana Rey
Lic. en Comunicación Social. Formada en Astrología Cuántica y Astrología Humanística.

#Astrología

Imagen: Unplash

Todos tenemos un propósito de vida, donde el Kharma y el Dharma, juegan un papel preponderante. Asi podríamos inferir que El Kharma, representa “los obstáculos” que deberíamos  atravesar,  dificultando y provocando “retrasos” en la realización de nuestras metas. El Dharma, por el contrario,  es el flujo energético,  que  con cierta “facilidad “nos empuja hacia   la  concreción de los proyectos. Asi, representa los viajes al extranjero, las oportunidades sociales, laborales y sentimentales que se abren como fuente inagotable de posibilidades.

Visto de esta manera, sería fácil creer, que  uno es bueno y el  otro malo. Ambos aspectos, representan en la  carta natal, un entramado  en perfecto equilibrio, de luces y sombras,  para la realización de nuestra plena  existencia. Dicho esto, se necesita  tanto del “Kharma” como del “Dharma” para componer la  experiencia de vida que venimos a transitar.

El Dharma está representado por  el signo de Júpiter, y los aspectos más  fluidos; el Kharma, en cambio, esta personificado por Saturno, y los  talantes  más ríspidos. Así las cosas, uno no existiría sin el otro, ya que  suenan en precisa sintonía, posibilitando el destino final que se ha  elegido encarnar.

De esta manera, se puede entender que el Dharma es la expresión clara, de  lo que en otras experiencias hicimos bien, y  el Kharma, a diferencia del anterior, representa aquello en lo que nos equivocamos y venimos a  rectificar y enmendar en esta vida.

En cada decisión “Khármica”, el alma resuelve mejorar y reparar los errores cometidos con anterioridad. Es por ello,  que elige un destino donde, a través del sufrimiento, y experiencias dolorosas, cancele su deuda espiritual.

Una vez, que nos concientizamos de esto, y nos ponemos a trabajar para saldar la deuda “Khármica”, el Kharma se va transformando en Dharma. De  esta manera, todo aspecto de tensión o rispidez se vive con aceptación y tolerancia. La energía así, va cambiando y lentamente los obstáculos dejan de serlo y los retrasos, se transforman en “oportunidades”.

Obrando de esta manera,  nos abrimos a una mayor conciencia, a sabiendas de  que,  con paciencia y esfuerzo,  podemos transformar nuestras dificultades, mutando el Kharma en Dharma, y logrando un sentido de “Unidad”, lleno de  experiencias enriquecedoras  para  el  destino, que nuestra alma diseñó. Destino que lejos de toda rigidez está abierto  a las innumerables  posibilidades cuánticas,  a las cuales, Dios,  nos permite acceder.  

       

 

 

De esta manera, se puede entender que el Dharma es la expresión clara, de  lo que en otras experiencias hicimos bien, y  el Kharma, a diferencia del anterior, representa aquello en lo que nos equivocamos y venimos a  rectificar y enmendar en esta vida".