Poesía erótica: Las musas en los tiempos de los 40

Poesía erótica: Las musas en los tiempos de los 40

por

Alfonsina Sayoud
Escritora y docente.

#AutorasContemporáneas

Foto gentileza Alfonsina Sayoud.

Tengo ganas de verte nuevamente.

De encontrarte entre los árboles altivos y discretos, aspirando el aroma a eucaliptos.

Tengo ganas de verte recortado entre las sombras esperando y encontrándome.

De ver tu rostro escondido entre las sombras, mientras adivino el calor de tus manos. 

Tengo ganas de acercarme lentamente a donde sé que estás.  

Tengo ganas de ver tu sonrisa iluminando la noche. 

Deseo que no haya luna, que sólo seas vos el que brilles.

Quiero que me veas, me sonrías,  me desees.

Que los 20 años de no vernos desaparezcan escondidos entre las flores de los árboles desnudos.

Ansío poder ver tus ojos y escuchar tu risa.

Quiero que  me saques todos los vestidos y las vergüenzas y me vistas con el croar de las ranas tardías.

Quiero ver el brillo de tus ojos que me abrazan y me abrasan.

Esperarte mientras te apoyas en mi cuerpo desnudo.

Verte y volver a conocerte. Quiero pasar mi lengua por tu cara entendiendo nuevamente su sabor. Decirte bajito al oído que nunca te olvidé. Que te estuve esperando.

Quiero sentir tus brazos en la espalda y tus manos recorriendo recovecos nunca antes entregados.

Tu boca en mi cuello reconociendo mi viejo y nuevo aroma.

Vernos y sonreír sabiendo lo que se aproxima, con la certeza de que esta vez va a ser real. Anticipando el placer me besas y te enredas en mi pelo.

Te imagino de camisa y pantalones claros.

Imagino que te acostas en el pasto y tu lengua le habla a la mía en un lenguajes sólo tuyo y mío.

Imagino cómo sacarían uno a uno los botones de su encierro desnudando tu pecho perfecto.

Imagino tus piernas, larguísimas y perfectas. 

Imagino el deleite de mi lengua al recorrerlas.

Imagino tus ojos buscando los míos mientras tu secreto palpitante. 

Finalmente levanto mis ojos y los veo prendidos a los míos.

Imagino mi boca llena de vos, vos recorriendo mi cuerpo mientras un grito surge de tu garganta.

Te siento percibiendo  sintiendo  mis temblores.

Veo tu boca pegada a mí. Sabiendo que es el lugar justo y  natural de boca.

Siento que estiro los dedos y te imagino leyendo esto. Siento que también al igual que yo, estiras tu mano  y tocas mi cara, a través del tiempo y la distancia.

Tampoco mis manos se cierran en el vacío, que solo existe cuando lo  dejamos crecer.

Imagino que cuando nos veamos vamos a vernos con ganas.

Todas esas ganas acumuladas, como si todo este tiempo de no vernos, nos hubiera preparado para este día. 

Imagino tu voz llena de luces que encienden mi otro corazón.

Y así te  imagino y te busco en mis sueños porque sé que vas a venir y vas a temblar también por mí  y a mí lado.