Organización y estudio: Usar el cerebro para aprender mejor

Organización y estudio: Usar el cerebro para aprender mejor

por

Luciana Armatta

Lic. en Psicología. Neuropsicóloga. Doctoranda en Neurociencias Cognitivas Aplicadas.

Mi cerebro y yo

Ya tocamos este tema tiempo atrás, pero debido a los enormes y persistentes cambios que tenemos que afrontar día a día por esta bendita pandemia, vamos a retomarlo. Ya que los ESTUDIANTES  son una población que ha tenido que modificar absolutamente la manera de transitar sus estudios, se modificó su cotidianeidad de ir a las instituciones, recibir clases presenciales y se potenció “lo virtual”, que como siempre digo, tiene sus beneficios y también sus contras.

Violencia

Comúnmente escuchamos de los estudiantes, sobre todo secundarios, terciarios y universitarios, “me cuesta concentrarme”, “no llego a estudiar todo”, “siempre dejo todo para el último”, “me paso horas sentado estudiando y después no recuerdo nada”. Si estas expresiones eran habituales, me imagino ahora con esta situación que nos puso la vida patas para arriba y que nos vino a desorganizar y arrebatar todo tipo de hábitos, costumbres y orden que teníamos en nuestras vidas.

Entonces a todo esto le sumamos, no tener horarios fijos ni rutinas diarias, no van a clases obligatorias, aumentó el uso de la tecnología, varios dispositivos prendidos con diferentes estímulos, la principal forma de comunicarse también es por la medio de la tecnología, desaparecieron los grupos de estudios, a veces tan motivadores, otras tan distractores. El tema es que todo lo que veníamos haciendo y que ya costaba, ¡ahora se potenció!!!

¿Qué vamos a tener en cuenta a la hora de hablar de ORGANIZACIÓN Y ESTUDIO??

Vamos a tratar de analizar el “cómo” estudiamos. Cómo es el ambiente o lugar, ¿cómo nos sentimos cuando nos sentamos a estudiar?’

El LUGAR  es importante porque está dentro de los Factores Externos que van a influir en mi calidad de estudio. ¿Es un lugar iluminado, con aire, despejado de cosas, o abarrotado de papeles, vasos, mate etc.? Todo lo que no esté dentro de una organización más o menos armoniosa va a interferir con mi estudio.

EL MOMENTO, ¿en que momento del día estudio? ¿cuando hay más ruido en la calle o en casa? ¿cuando hay más o menos movimiento de gente alrededor mío??

¿Qué DISTRACTORES tengo alrededor que van a interferir? ¿Celular prendido y cerca? ¿radio, tele? ¿juegos? ¿alarmas? Obviamente que todos estos aspectos también van a causar interferencia.

Veamos los Factores Internos

¿Me siento a estudiar y al ratito tengo HAMBRE? Excusa perfecta para levantarse de la silla, con hambre no se puede estudiar... jaja, después tengo SED, más tarde me levanto para ir al baño y así con el pretexto de que mis necesidades fisiológicas son importantes y hacen foco en mi atención, interrumpo una  y otra vez mi propósito de estudiar.

Sigamos…Te quedaron cosas PENDIENTES, no te preocupes que justo cuando estés estudiando se van a aparecer en tus pensamientos y se quedarán ahí hasta que las hagas, las anotes o veas que vas a hacer con ellas..

Todas estas situaciones son  internas, porque salen de mí y yo “puedo controlarlas”, van a hacer foco en mi atención y me van a distraer naturalmente.

 

Violencia

¿Y qué hago con todo esto?

Puedo aprender a manejarlos y controlarlos:
Una vez que tenga una organización en mi estudio se convierte en hábito y me siento a estudiar con más conciencia y responsabilidad sobre lo que ya sé que me distrae.

También tenemos que tener en cuenta QUÉ  sistema utilizo para organizar mi semana o para dividir el material que tengo para estudiar y así llegar a tiempo a mi objetivo, trabajo práctico, parcial, examen final. Yo recomiendo armar un “cronograma”, aunque estemos en casa, con horarios de estudio, descanso, diversión o recreación. Si no, se genera la sensación de que estamos todo el día sentados estudiando, aunque sabemos que no es así, y no producimos o avanzamos tanto. Esto trae aparejada la frustración y sentimientos y percepción negativa sobre mi propio rendimiento que obvio van a  influir en mi estudio.

Armar un cronograma o calendario con las unidades, bolillas o títulos de lo que voy a estudiar por día para llegar a rendir seguro y tranquilo y evitar la procastinación (tendencia a dejar todo para después o mañana o más adelante) y llega el día y me desespero porque no hice nada y ahí aparece a la famosa “ansiedad”.

Y por último y para que no se distraigan mientras leen la columna, vamos a tratar de ser conscientes y darnos cuenta de cuánto tiempo realmente dura nuestra atención, cuánto tiempo podemos estar concentrados en lo que leemos, entendiendo, comprendiendo, aprendiendo y razonando lo que leemos hasta que aparece la fatiga atencional.

Esto es algo muy  importante, porque si yo logro descubrir que puedo estar concentrado, 20 minutos, media hora, 45 minutos, (difícilmente más que eso) y que en ese tiempo sólo presto atención a mi objetivo,  y que pasado ese tiempo me distraigo,  voy y vengo, cualquier excusa es buena para levantarme, puedo armar mi propio sistema de estudio descanso y ser consiente de mi posibilidad.

Si yo sé que durante 45 minutos puedo estar concentrado, entonces estudio 45 minutos y descanso 10, y ustedes me van a decir: “pero así no avanzo más”…Y va a ser al revés, porque el tiempo que estoy estudiando estoy estudiando de verdad, no estudiando y haciendo o pensando en un montón de otras cosas. De esta manera estudio por períodos, descanso, miro el celular,  contesto mensajes, como, hago el mate, voy al baño y vuelvo a concentrarme por 45 minutos.

Si puedo contemplar estos tips para mejorar mi organización y adaptarlos a mi vida, costumbres o gustos, seguro mi capacidad de estudio va a ser más óptima y voy a rendir mejor.

Los invito a que lo prueben en la Charla Taller que voy a dar este viernes 21 de agosto, de 18 a 20, modalidad on line. Pueden consultar e inscribirse en face: lic.lucianaarmatta o al 388-156820777.

¡Hasta la próxima!