Olvidos ¿Por qué ocurren y cómo manejarlos?

Olvidos ¿Por qué ocurren y cómo manejarlos?

por

Luciana Armatta

Lic. en Psicología. Neuropsicóloga. Doctoranda en Neurociencias Cognitivas Aplicadas.

Mi cerebro y yo

En estos tiempos de pandemia, aislamiento y estrés en dosis elevadas, nos hemos enfocado en seguir viviendo de la mejor manera posible, por no decir sobreviviendo. No hemos hecho otra cosa más que hablar del maldito virus, medidas de bioseguridad, distancia social y soñar con la deseada vacuna para que todo esto se termine de una buena vez.

Violencia

Pero nuestro cuerpo, nuestro cerebro y todo nuestro sistema siguen funcionando y no podemos dejar de cuidarnos y prestar atención a signos que pueden aparecer e indicarnos que algo no funciona como antes. Inclusive porque le estamos exigiendo mucho a nuestro cerebro, le estamos pidiendo que funcione en una situación nueva, que se adapte, que trabaje de otra manera, bajo situaciones de estrés y puede que aparezcan algunas cuestiones y no puedo dejarlas de lado.

El  mundo pareciera que está en pausa, pero nuestro cerebro no, y no podemos esperar que esto pase para volver a ocuparnos porque puede ser tarde.

Hoy vamos a hablar de “Olvidos”, es algo recurrente en la preocupación de la gente, es un tema que necesitamos hablar e informar para que se detecte de manera temprana y no avance, y porque como hemos hablado en otras columnas, la memoria es altamente influenciable por el estrés.

Podemos dividir a la memoria en 3 etapas: Codificación, Almacenamiento y Recuerdo, hoy vamos a tratar de descubrir dónde está mi falla, en qué etapa..

En la Codificación se produce un registro de la información que ingresa o queremos recordar más adelante. Sería como un aprendizaje de la información. Esta etapa puede verse interrumpida  o fallar por varias razones, entre ellas, la distracción, si no me enfoco y sostengo mi atención en lo que quiero registrar, no se va a guardar en mi memoria y obvio que no lo voy a recordar.

En una segunda etapa, el Almacenamiento la información se guarda en mi memoria o en la red de memoria y acá son muy importantes las estrategias o técnicas que use para almacenar lo que ya aprendí. Y acá puedo acordarme de cuando estudiaba en el colegio o facultad con reglas mnemotécnicas, esas y otras estrategias sirven para guardar de manera organizada la información en mi memoria. El tema es que si yo estoy distraído y desorganizado y seguramente la información se va a guardar en cualquier lado y cuando vaya a querer recordarla no me va a salir.

Y la última etapa es el Recuerdo, acá es donde podemos hablar de olvidos literalmente, porque si hubo registro de la información y un correcto almacenamiento, voy a poder recordar… o no. En esta etapa los olvidos pueden mostrar signos de deterioro, ya que no logro acceder a la información.

Generalmente, la falla en la etapa de codificación es lo que sucede a los adultos jóvenes que viven a mil, hacen multitareas, prestan atención a varias cosas a la vez y a veces no logran registrar todo, obviamente. Y son los que más se quejan de “me olvido de todo”, y en realidad es no logro codificar todo lo que pretendo.

Y acá surgen el ¿dónde dejé las llaves?, ¿qué me dijiste que compre?, vine hasta acá y no sé para qué.

Con respecto a las fallas en el almacenamiento, que ocurren cuando no tenemos estrategias o técnicas, estamos desorganizados en general. Y surge el “antes no me pasaba” y está bien porque uno va cambiando y también las exigencias del medio, y puedo pensar que en este momento me pasa y puedo solucionarlo.

Y de las fallas en el Recuerdo, acá es donde se quejan más los adultos mayores, que tienen dificultades para acceder a la información que quieren recordar, ya sea porque el envejecimiento normal hace de las suyas, o porque están con poca estimulación y también todo comienza a decaer o porque puede haber un deterioro incipiente.

Violencia

Es súper interesante aprender dónde está mi falla porque depende de eso lo que voy a implementar como estrategia para manejarlo.

Por supuesto en todas las fallas de memoria también vamos a tener en cuenta otros factores como la edad, el nivel de instrucción, actividad actual, antecedentes, etc.

Estos “olvidos” que tengo ¿son esporádicos o progresivos (van en aumento)?, ¿son de cuestiones banales o importantes?? Lo que me olvidé ¿al rato o con ayuda vuelve, o no?

Todas esas preguntas puedo hacerme para saber si me preocupo o no, para poder diferenciar el OLVIDO BENIGNO DEL OLVIDO MALIGNO.

OLVIDOS BENIGNOS

  • Olvidos banales como dónde dejé el auto o hacer un mandado.
  • Olvidos de detalles irrelevantes.
  • Las personas se dan cuenta y se quejan de estos olvidos.
  • No afectan la vida cotidiana.
  • La mayoría de las veces se deben a fallas en la atención, estrés o depresión.
  • El recuerdo vuelve

OLVIDOS PATOLÓGICOS

  • Olvidos del “qué” y “cuándo”
  • Olvidos recientes y de situaciones completas, qué almorcé hace un rato?
  • Reiterativos
  • Las personas no son conscientes de estos o los niegan.
  • Cambio con respecto al funcionamiento previo de la persona.
  • Son progresivos.
  • El recuerdo no vuelve

Lo que no podemos dejar de hacer, es hacer algo con respecto a esto: consultar, informarnos, tratar de mejorar nuestro funcionamiento, ya que las fallas cognitivas nos estresan más y el estrés deteriora la memoria y ahí comienza el círculo del que siempre les hablo. Y por otro lado, en el caso que esté iniciando un proceso de deterioro, nos servirá para poder detectarlo a tiempo e implementar todos los tratamientos que nos ayuden a frenar este proceso.

Para aclarar estas dudas e implementar algunas estrategias, los invito a la Charla Taller que voy a dar esté sábado 1 de agosto  de 10 a 12 hs, vía online, para público en general. Pueden consultar e inscribirse en Facebook por Whats App al 388156820777.