Lo que nos dicen los arcanos del Tarot

Lo que nos dicen los arcanos del Tarot

por

Viviana Rey
Lic. en Comunicación Social. Astróloga Cuántica y Humanística. Formada en Tarot, bajo la línea de Alejandro Jodorosky.

#Astrología

Imagen: Pexeles

El Tarot de Marsella se compone de 78 cartas que designaremos con el nombre de arcanos para distinguirlas de las cartas del juego inglés. El término «arcano» deriva del latín arcanum, que significa «secreto». Remite a un sentido oculto, un misterio que desafía lo racional, y nos parece adecuado en la medida en que utilizamos el Tarot, no como un divertimento, sino como un juego cargado de sentido no explícito, que poco a poco conviene descubrir.

Los 78 arcanos se dividen en dos grupos principales: 22 arcanos llamados «mayores» y 56 arcanos llamados «menores».

Los arcanos menores nos permiten examinar los aspectos más cotidianos -y también los más personales- de la vida material, psíquica o intelectual. Veremos que remiten a diferentes grados de nuestras necesidades, deseos, emociones y pensamientos, mientras que los arcanos mayores describen un proceso humano universal que engloba todos los aspectos espirituales del ser. Los dos caminos son iniciáticos y complementarios. Puede decirse que los arcanos menores, con sus cuatro Palos, son como los cuatro pies de una mesa, de un altar, o las Cuatro paredes de un templo.

Los Arcanos mayores tienen, pues, dos rótulos, uno arriba con su número y otro abajo con su nombre, salvo en el caso del Arcano XIII, que se llama también El Arcano sin nombre. Los arcanos mayores se organizan en dos series: la primera, de I a X, representa personajes humanos o animales en situaciones identificables. La parte superior de la carta, en la mayoría de los casos, coincide con la cabeza del o de los protagonistas, salvo en el caso del Arcano VI (El Enamorado), en que el cielo ampara un sol  y un ángel infantil. Se podría calificar esta serie de «clara», puesto que representa imágenes con connotación histórica o social. En la segunda serie de los arcanos mayores (del Xl al XX), en cambio, los personajes y las situaciones adoptan un carácter más alegórico y menos realista. Se podría calificar de más «oscura», ya que parece desarrollarse en un universo psíquico y espiritual próximo al sueño. Aparecen personajes míticos, ángeles y diablos; a partir del Arcano XVI el cielo está presente con manifestaciones energéticas, astros, emisarios divinos, que presagian toda suerte de bendiciones.

Ahora bien, tanto unos como otros, constituyen parte de un entramado exacto, donde la verdad se desnuda ante nosotros, mostrando lo que la vida nos depara, en el  misterioso camino de nuestra existencia.

El término 'arcano' remite a un sentido oculto, un misterio que desafía lo racional, y nos parece adecuado en la medida en que utilizamos el Tarot, no como un divertimento, sino como un juego cargado de sentido no explícito, que poco a poco conviene descubrir".