La sexualidad después de los 45

La sexualidad después de los 45

por

Sofía Achem

Médica. (MP. 3470) Especialista en Ginecología con orientación en Medicina Sexual.
Docente universitaria. Miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.
"Los límites existen adentro tuyo...las alas también".

#HablemosDeSexoYPlacer

Conferencia de prensa

¿Por qué  ponemos un” límite de edad” en esta oportunidad  para hablar de cambios en nuestra  sexualidad? Sencillamente  porque existe una declinación hormonal estrogénica en nuestro organismo a partir de una “cierta edad”; esto es: empiezan a bajar las “cantidades de la hormona  que se encarga de las características corporales-morfológicas  de quienes nacimos  con  ovarios”.

Dijimos “cierta edad “, ¿cuál es  ESA  edad? Sabemos que alrededor de los 35 años estos cambios empiezan a suceder, y paulatinamente se van consolidando y manifestándose como “síntomas “a veces, otras como “incomodidades” orgánicas  que antes no existían.

Si algo somos, es dinámicxs, y sí, hay cambios, que tampoco son iguales en todxs,  reconocer  estos cambios y adaptarnos a ellos  es la propuesta en esta oportunidad.

Conectar con nuestro cuerpo (que siempre nos habla), parar un poco la rutina, para descubrir: ¿cómo nos sentimos?, ¿estamos cómodxs en  nuestra relación (si es que hay un otrx/s en tu vida)? ¿Hay cosas que me dejaron de  gustar? ¿Quiero explorar cosas nuevas?

Es real que hay síntomas propios de la falta de estrógenos, estos son más bien “universales”, es decir, lo sienten la mayoría de las personas,  y que se traducen en sequedad vaginal (que puede volver dolorosa o dificultosa la penetración), disminución o falta de deseo sexual, sofocos, sudoración nocturna, (para estos desde el punto de vista médico- farmacológico  hay herramientas para mitigarlos). Hay otra serie de síntomas o sensaciones, menos “universales”, que de la mano de los cambios hormonales y físicos se presentan en algunas pacientes, tales como irritabilidad, alteraciones del humor, angustia, acá volvería a mencionar la falta o disminución del deseo sexual. Estos también “nos hablan de algo”, tal vez es una buena oportunidad para hacer una consulta a un especialista en psicología para acomodar “los pendientes” que fuimos dejando bajo la alfombra.

Algunos tips que te pueden ayudar:

  • Usá estrógenos vaginales tan frecuentemente como tu ginecólogo lo sugiera.
  • Usá lubricantes para el momento de la relación sexual. Incluilo como parte del juego sexual, no escatimes en la cantidad.
  • Buscá herramientas para despertar el deseo. Generalmente el problema está ahí. Una vez que surge el deseo la relación fluye.
  • Es importante que charles con tu pareja de estos cambios para que puedan buscar más tiempo de estimulación y adaptarse a esta nueva etapa, que por ser diferente no significa que no sea placentera.
  • El uso excesivo de la  tecnología a veces es negativo en la sexualidad. Acostarse  con el celular en mano  chequeando redes sociales o  pensando en el próximo capítulo de nuestra serie favorita no es una buena receta para iniciar una relación sexual. Prescindí de la tele y el celular cuando se vayan a dormir y busca reconectarte con tus ganas del otro. Bien juntitos piel a piel. 

Y no olvides que siempre se puede tener sexo con placer, no dudes en consultar a un especialista si sentís que te hace falta.