La playa de estacionamiento sí se hace cargo ¡he dicho!

La playa de estacionamiento sí se hace cargo ¡he dicho!

por

Pachi Tabera
31 años
Abogada
Delegada de la Asociación UCU Jujuy

#ConsumidoresInteligentes

Me cansé de ver en todas las playas de estacionamiento pagas de la ciudad que brilla un esplendoroso cartel en sus paredes que dicen cosas como “EN CASO DE ROBO O DAÑOS NO NOS HACEMOS RESPONSABLES”.

¿¿Keeeeehhh dice Señor??

He aquí una breve explicación de porqué ese cartel no nos significa nada a los consumidores y porqué Ud., señor usuario del servicio de estacionamiento, tiene TODO EL DERECHO a reclamar y demandar ante la justicia si su vehículo sufrió un daño durante la estadía en ese garaje.

 

La cocina
Imagen: Pexeles

Bien, vamos a usar algo crazy para comenzar a desempolvar el cerebro e interiorizar la lógica con la que se redacta el Derecho en general. Este ejercicio sirve para todo, por lo que no hay que ser un experto jurista para entender porqué tenemos este derecho a reclamar en primer lugar.

Como primer punto tenemos que entender que el servicio de playa de estacionamiento es un negocio, y por tal, no hay que dejar de ver que el comerciante que decidió ponerla no lo hizo por amor a la Patria sino con el fin de lucrar proveyendo un servicio.

En segundo lugar, entendamos porqué un cristiano cualquiera como vos y yo contratamos una playa de estacionamiento para dejar nuestro auto. Pueden ser varios los motivos: para que no se lo lleve la grúa, para que no se ensucie porque va a llover, para que esté bajo techo al resguardo de las inclemencias del clima, para que no lo rayen, para que no lo choquen, para que no lo roben, etc. El común denominador entre todos estos motivos es en definitiva querer cuidar nuestro preciado carro.

Todo tiene que ver con todo, nosotros queremos cuidar nuestro auto y hay otro que ofrece hacerlo en nuestra ausencia, y al cual le pagamos un precio por cada hora de su tiempo cuidando nuestro preciado bien. Ése es en definitiva el Contrato de Garage, por así decirlo.

Ahora, el servicio de playa de estacionamiento tiene algo que tienen en común todos los servicios, que es el famoso DEBER DE SEGURIDAD que reza en varios artículos la normativa consumeril. A saber:

  • 42 de la Constitución Nacional: Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección y a condiciones de trato equitativo y digno.
  • 5 de la Ley de Def. Consumidor 24240: Protección al Consumidor. Las cosas y servicios deben ser suministrados o prestados en forma tal que, utilizados en condiciones previsibles o normales de uso, no presenten peligro alguno para la salud o integridad física de los consumidores o usuarios.
  • 6 de la Ley de Def. Consumidor 24240: Cosas y Servicios Riesgosos. Las cosas y servicios, incluidos los servicios públicos domiciliarios, cuya utilización pueda suponer un riesgo para la salud o la integridad física de los consumidores o usuarios, deben comercializarse observando los mecanismos, instrucciones y normas establecidas o razonables para garantizar la seguridad de los mismos.
Imagen: Pexeles

Es así que, analizando el espíritu de los distintos artículos se observa que la protección de los usuarios y consumidores esgrimida por la legislación argentina, está orientada inexorablemente hacia la seguridad de la integridas psico-física como patrimonial de los mismos.

Por lo tanto, el legislador no lo pone como un DERECHO a la seguridad, sino que lo pone como un DEBER de seguridad, y eso no es aleatorio, sino que tiene un sentido: pesar sobre los hombros de quien provee el servicio EL DEBER de cuidar que el consumidor no sufra un daño.

Por ello, cuando el daño no es producido por caso fortuito (hecho imprevisible) o fuerza mayor (hecho aunque sea previsible, es imposible de evitar), es que el mismo se causo porque la empresa no cumplió con el deber de seguridad.

Al ser una normativa que se desprende nada menos que de un artículo de la Constitución Nacional, es decir de nuestra Carta Magna, ésta no puede ser dejada de lado por nada ni por nadie, ya que tiene supremacía. Y mucho menos puede ser desestimada por un cartel oxidado maloliente que el dueño de la playa ose colocar en las paredes de la misma.

Además, no obstante dichos carteles, el artículo 37, inciso a), de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor, establece que las cláusulas que desnaturalicen las obligaciones o limiten la responsabilidad, en caso de robo o daño del vehículo, son abusivas y se tendrán por no convenidas. Por lo cual, como diría Thalía en una nueva versión de su canción “SI ES ABUSIVO, NO PASÓ!”

  • HISTORIAS REALES:

Ya que estoy, a fin de que no me consideren la loca de las teorías conspirativas anti-playeros les comento un par de casos donde los Jueces vieron lo mismo que les estoy contando y condenaron a favor de la correspondiente indemnización del consumidor:

CASO #1:

En 2017 el caso “Martínez Poma Juan Manuel c/ Supermercado Vea s/ sumarisimo – daños y perjuicios – defensa al consumidor” la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Salta condenó a la famosa cadena de supermercados ya que consideró que es responsable por el robo ocurrido en el rodado de un cliente si el lugar carecía de cámaras de seguridad y personal de vigilancia.

Así lo dispuso porque un supermercado debe responder por el robo de un automotor que se encontraba en su playa de estacionamiento, pues quien se sirve del establecimiento como medio de atraer clientes a sus centros de compra debe brindar un servicio adecuado, eficiente y seguro. Por lo que, facilitar un lugar para el estacionamiento configura una prestación accesoria derivada de la actividad negocial principal llevada a cabo por el supermercado, consistente en la compraventa de mercaderías, y de ella se desprende un deber de seguridad objetivo e innegable para quien recurre a esa forma de comercialización, así es cómo se genera, en cabeza del supermercado, la obligación secundaria de custodia de los bienes allí introducidos.

CASO #2:

En 2015 el caso “T., Á. F. c/ Coto Centro Integral de Comercialización S.A. Y Otro s/ daños y perjuicios” de la Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil también se condenó al supermercado junto a una aseguradora a responder los daños producidos al consumidor.

En este caso, el cliente ubicó su vehículo en la segunda fila del estacionamiento,  algunos minutos más tarde y luego de haber comprado diversos productos, el demandante se encaminó al sector donde había estacionado su auto. En ese momento, se percató que en el lugar donde había dejado su automotor había otro.

Según consta en la causa, el hombre en un primer momento "creyó que estaba equivocado y que lo había dejado en otro sector, por lo que comenzó a recorrer el estacionamiento", pero luego comprobó que su rodado ya no se encontraba allí. El hombre llamó al personal de seguridad que se encontraba en el lugar, quienes dieron el aviso a la policía. La sentencia finalmente  condenó al supermercado y su aseguradora a la suma de $142.500, con más sus respectivos intereses y costas del proceso.

CASO #3:

En 2012 el caso “Berkley Internacional Seguros S.A c/ Cañarte, Federico s/ ordinario – otros”  la Cámara de Apelaciones Civil y Comercial de Córdoba se dijo que el propietario de la playa de estacionamiento donde fue robado un automotor debe pagar a la aseguradora accionante el precio de la póliza con la que ese vehículo estaba asegurado, pues aquel asumió su calidad de garajista al contratar un seguro por robo que cubría a los vehículos dejados en la playa de estacionamiento, y no obsta a tal conclusión el hecho de que el vehículo se estuviera en poder del propietario al momento del siniestro, ya que el vehículo se encontraba en la playa de estacionamiento y allí fue robado

  • DATITO CLAVE:

Pedí y guardá (por no decir: atesorá) el ticket o comprobante que luego va a probar la relación de consumo entre el garaje y vos.

¿COLORÍN COLORADO? LA PLAYA SE HACE CARGO. FIN.

Ahora, el servicio de playa de estacionamiento tiene algo que tienen en común todos los servicios, que es el famoso DEBER DE SEGURIDAD que reza en varios artículos la normativa consumeri".