La Luna en la Carta Natal

La Luna en la Carta Natal

por

Viviana Rey
Lic. en Comunicación Social. Formada en Astrología Cuántica y Astrología Humanística.

#Astrología

La Luna en la Carta Natal representa a la madre, lo nutricio, la seguridad familiar, la receptividad, el acogimiento, la tradición heredada, las respuestas instintivas, el flujo de la vida; la imaginación fértil, la supervivencia, los ritmos bilógicos, la fecundidad, la infancia, la intuición básica, lo que necesito para vivir, la adaptabilidad. También las “masas”, los estados de ánimo, los líquidos, los habidos, las costumbres, la buena memoria, y las conductas repetitivas.

Con ella necesitamos vivir experiencias en espejo, donde contemplarnos. También, todo lo que precisamos sentir y vivir en el cuerpo para entender nuestro destino. La Luna contiene las fuerzas mayas de la incertidumbre y  del caos. Manifiesta todos los miedos inconscientes, irracionales, las dudas primigenias. Aquellos temores que se aferran al alma para evitarnos el contacto con la realidad.

Este satélite, está dotada de una imaginación fecunda. Tiene confianza en su propia intuición y en la sabiduría del inconsciente. Posee y proyecta seguridad emocional. Establece lazos afectivos muy fuertes, especialmente en la familia. En las mujeres, exacerba el instinto maternal, a través de cálidos sentimientos y  gran receptividad.

De esta manera, se pone en evidencia que estamos actuando desde nuestra Luna, cuando expresamos gran sensibilidad y predisposición a abrirnos al otro, a escucharlo,  protegerlo  y aconsejarlo. Asi mismo, estamos procediendo de manera “Lunar”, al dejarnos invadir por los temores al cambio que nos exige una situación; quedándonos (solo por seguridad) en  la  casa paternal,  un trabajo, o relación afectiva, que no nos satisface. También estamos funcionando desde lo “Lunar”, cuando vivimos programados en  experiencias repetitivas, haciendo una y otra vez las mismas cosas, sin atrevernos a probar lo nuevo.

Dicho esto, se sobreentiende que la energía de la  Luna, tan amorosa y contenedora, atenta con dejarnos atrapados en lo seguro y conocido, sin la posibilidad de avanzar; dado que  tanto maternaje limita la evolución del alma. Tomar algunos aspectos “lunares” es necesario `para trascender en nuestro camino de vida .Es impensable, para el ser, existir, sin su  asistencia y cuidados.

No obstante, los verdaderos progresos parten de “decisiones solares” que fueron antes, nutridas por la Luna.

Este satélite, está dotada de una imaginación fecunda. Tiene confianza en su propia intuición y en la sabiduría del inconsciente. Posee y proyecta seguridad emocional".