En octubre, "el mes rosa", las invito a autoexplorar sus cuerpos

En octubre, "el mes rosa", las invito a autoexplorar sus cuerpos

por

Sofía Achem

Médica. (MP. 3470) Especialista en Ginecología con orientación en Medicina Sexual.
Docente universitaria. Miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.
"Los límites existen adentro tuyo...las alas también".
Ilustración: Flori Rodri.

#HablemosDeSexoYPlacer

Conferencia de prensa

La columna de este mes la quiero dedicar a quienes son mis pacientes, mujeres de todas las edades y en diferentes etapas de la vida. Todas maravillosas y con un gran potencial para el disfrute. El mes de octubre es un mes destinado a difundir información para la prevención y detección temprana del cáncer de mamas. Una de las medidas que aconsejamos es: “el autoexamen mamario”, esto me inspiró a ir un poquito más allá, redoblar la apuesta e invitarlas a realizarse el “autoexamen de mamas, vulva y vagina”.

Muchas consultas, en la clínica ginecológica, especialidad que ejerzo hace varios años, comienzan  de la siguiente manera: “Doctora, creo que me salió algo  ahí abajo “o “tengo picazón en las partes”, otras veces, “me parece que tengo un bulto en la zona de ahí…” refiriéndose a la vulva y la vagina. Cuando las molestias o dolencias, están referidas a la mama, a menos que se trate de una paciente en etapa de lactancia, el autoexamen mamario periódico, la autoexploración y el autoconocimiento, rara vez forman parte de la rutina.

Parecería que de  “estas partes de nuestros cuerpos”  siempre hay un otro que sabe más que nosotras; dejamos así en manos de un tercero algo que nos pertenece: el conocimiento de nuestro cuerpo, de lo que nos gusta y lo que no, y por ende se dificulta el camino del autocuidado y del placer.

Las invito a apropiarse de sus cuerpos y de las sensaciones placenteras que de él se desprenden. La realidad es que, pasado en limpio, las mamas, la vulva y la vagina son tan parte de nuestro cuerpo como la nariz o la boca, tienen sensaciones diversas y nos pertenecen,  además, por si no lo sabían, el órgano con más terminaciones nerviosas de todo nuestro organismo se encuentra en la vulva, se llama  CLÍTORIS, y su  única finalidad es la  de generar placer si es estimulado adecuadamente.

¿Cómo podés empezar a autoexplorarte?


Mirate las mamas en un espejo, observa sus formas y colores, en general suelen ser de tamaños diferentes, tener caídas diferentes, observa la zona de la areola y pezón, luego palpa con la yema de los dedos la totalidad de la mama siguiendo un sentido horario o anti horario, lo que sea más cómodo, palpa la axila homolateral. Después cambiá de mano y realiza el procedimiento del lado contralateral.

En el caso de la vulva y la vagina te dejo unas ideas que pueden servir de guía, vos podes hacerlo a tu manera.

Paso 1: ¿Tenés un espejo de mano en tu casa? puede ser cualquier tipo de espejo de tamaño mediano o pequeño, que te permita manipularlo con facilidad.

Paso 2: Buscá un lugar cómodo y bien iluminado, si no tiene luz natural, podes usar alguna lámpara o linterna.

Paso 3: Elegí un momento de tranquilidad, asegurate de que nadie te vaya a interrumpir, poné en silencio el celular.

Paso 4: Acercá el espejo a  tu vulva, ubícalo en una posición que te sea cómoda  y mirate, si las primeras veces no da para explorar detalles, relajá, hacelo  progresivo y sin presiones, como primer paso mirate, reconocé las formas y colores, mirá las diferentes estructuras que conforman la vulva.

Paso 5: Lograste mirarte y conocerte, ahora intentá  tocar las diferentes partes que ves, lo podés hacer con un dedo muy suavemente o con un pequeño hisopo, si al intentarlo la sola idea te causa impresión o alguna sensación extraña, no te exijas, avanzá de a poco. Podés probar en varias oportunidades hasta que lo consigas.

Si sentís que necesitas ayuda profesional, no dudes en consultar.

Vivir la sexualidad con placer es posible, anímate, ¡vos también podés!