El tope de intereses impuesto a las tarjetas de crédito: Goles y chamuyos

El tope de intereses impuesto a las tarjetas de crédito: Goles y chamuyos

por

Pachi Tabera
31 años
Abogada
Fundadora del Club de Abogadas
Titular del Estudio Jurídico "Quiroga & Tabera"
Presidenta de OCUJ

#ConsumidoresInteligentes

Todo comenzó en Muy Muy Lejano cuando no teníamos situación de Pandemia y las Tarjetas de Crédito tenían piedra libre para cobrar intereses, estamos hablando de que en 2019 el promedio de intereses que solían cobrar era del 100% anual.

Ya en febrero del 2020, con la llegada de  un nuevo gobierno y antes de siquiera pensar que íbamos a atravesar la crisis económica por la cuarentena del COVID-19, el Director del BCRA dijo a los Bancos “que acerquen una propuesta para reducir las tasas” y les adelantó que “si no se logra tener un acuerdo, la autoridad monetaria forzará una baja por la vía normativa”. Y así lo hizo, hoy la tasa de financiación está en 43%.

Ahora bien, no todo es color de rosa, por lo que vamos a analizar ¿cómo estábamos antes de estas medidas? ¿cómo la medida evolucionó? ¿cómo estamos ahora? ¿qué tarjetas de crédito están incluidas y por qué no todas? y si ¿conviene optar por esto?

La cocina
Foto: Pexeles

Para comenzar debo decirles que la vedette protagonista de toda esta movida es el famoso BCRA, es decir, el Banco Central de la República Argentina. El BCRA no es un Banco como los que los simples mortales conocemos, que podemos ir a abrir una cuenta o pedir un préstamo, NO, el BCRA es un Organismo Público que tiene Poder de Policía (facultades de control) sobre las Entidades Financieras y Bancos Comerciales.

Cada tanto, el BCRA, saca normativa donde marca las reglas del juego a estas Entidades Financieras y Bancos y que están bajo su órbita de control.

Entendido esto pasaremos a contar un poco la historia del tema que nos ocupa hoy, a saber:

  • LA EVOLUCIÓN DE LA IDEA:

Para que la memoria no nos falle, recordemos dónde estábamos en Diciembre del 2019: Asumía un nuevo Gobierno Nacional en el marco de una economía recesiva donde en general las clases medias y bajas teníamos problemas para llegar a fin de mes. Producto de varias situaciones que golpearon especialmente a los consumidores (altas tasas de intereses, aumentos de cuotas abusivas de planes de ahorro y créditos UVA, tarifazos, usureros que generaban consumidores sobreendeudados, etc.)

En ese entonces asumió un nuevo Director para el BCRA que entrado el 2020 dijo a los Bancos “que acerquen una propuesta para reducir las tasas” y les adelantó que “si no se logra tener un acuerdo, la autoridad monetaria forzará una baja por la vía normativa”. Así fue como comenzaron a salir las Comunicaciones del BCRA bajando las tasas de interés anual que los Bancos y Entidades Financieras aplicaban a los saldos deudores para refinanciar.

Recordemos cuáles fueron dichas tasas en 2019 a fin de notar la diferencia con el nuevo régimen:

BANCO HIPOTECARIO: 224.37%

HSBC: 156.65%

BANCO PATAGONIA: 156.64%

BANCO COLUMBIA: 154.29%

BBVA: 153.88%

BANCO SANTANDER RÍO: 151.65%

BANCO ITAÚ ARGENTINA: 149.61%

BANCO SUPERVIELLE: 145.93%

COMAFI: 145.93%

BANCO GALICIA: 140.55%

Ahora, la medida de bajar la tasa de intereses para la refinanciación de los saldos impagos comenzó con una primera Comunicación del Banco Central que la colocaba en un 55% anual, luego la volvieron a bajar al 49% y finalmente quedó ahora en un 43%. Es decir, que por ejemplo, el Banco Hipotecario pasó de cobrar una tasa de interés del 224.37% al 43% anual, por ende al consumidor que le toque ¡pagará un 521.79% MENOS!

  • TIPOS DE INTERESES:

Lo primero que tenemos que saber es que en el Derecho existen varios tipos de intereses que tienen naturaleza distinta y persiguen fines distintos, y que todos ellos formaban parte del cálculo de nuestra deuda.

A saber, están los INTERESES COMPENSATORIOS que se refieren a los intereses que se pagan por el crédito que se solicita devolviéndole algo extra, son los pactados con el acreedor y a favor del mismo. Los intereses PUNITORIOS en cambio son los que se generan cuando el pago de la cuota correspondiente no se realiza en la fecha pactada. Estos intereses son mayores que los compensatorios porque se trata del incumplimiento de la obligación.

Dicho esto, te cuento que la medida del BCRA a su vez ordena a las Tarjetas de Crédito no solo a poner un techo del 43% anual al interés compensatorio (el que cobran por financiar el saldo deudor) sino que prohíben que se cobren intereses punitorios por haberte atrasado en primer lugar.

Foto: Pexeles
  • EL PLAZO DE GRACIA:

Llegada la fecha de vencimiento sin que canceles la deuda, las emisoras de Tarjeta de Crédito automáticamente refinanciarán el saldo deudor con el presente sistema.

Se pagará el total en el transcurso del siguiente año calendario, teniendo tres meses de gracia. Ahora bien, si yo no pagué la tarjeta de crédito que vencía en abril, me refinancian el saldo y le aplican de tasa de interés del 43% anual. Para pagar esa refinanciación automática tengo tres meses de gracia, es decir que recién comienzo a pagarla en Agosto/2020 en un total de nueve cuotas (entre los 3 meses de gracia y las 9 cuotas, se cumple el año de refinanciación).

Ahora, ojo con algo, el diferimiento en el pago solamente devengará INTERESES COMPENSATORIOS, que se calculan desde la fecha de vencimiento, es decir desde ahora, no se comienzan a calcular recién en Agosto.

  • LAS PREGUNTAS DEL MILLÓN:
  1. ¿Todas las tarjetas de crédito están abarcadas por ésta medida?:

NO, solamente están abarcadas por esta medida del Banco Central de la República Argentina las Tarjetas de Créditos que  dependen de Bancos o Entidades Financieras.

Es decir que las Tarjetas como TARJETA NARANJA, CENCOSUD, etc. no se encuentran obligadas por el Banco Central. ¿Suena loco? Sí, loco y absolutamente reprochable.

Cuando pregunté porqué el Banco Central “no puede” tomar medidas sobre estas tarjetas me contestaron que no pueden porque son Financieras, distinto a Entidades Financieras, ya que utilizan recursos propios. Sí, yo puse la misma cara torcida que tienen ustedes ahora y en mi verborragia dije “o sea que, ladran como perro, huelen a perro, ¿pero no son un perro?” y me contestaron “¡exacto!”

Conclusión, he ahí la pata floja e improlija del BCRA, no hay ningún motivo objetivo y atendible por el cual el Banco Central no puedan “controlar” y por ende “incluir” a estar Tarjetas en sus medidas proteccionista, por lo que, no lo hace porque no quiere.

Ahora pensando históricamente, el gran problema de los Organismos de Control que, si reflexionamos, lo vemos en todos (el Banco Central, la Inspección General de Justicia (que controla las administradoras de los Planes de Ahorro por ejemplo), la Superintendencia de Salud, la Superintendencia de Seguros, etc.) es LA TIBIEZA con la que controlan, por decirlo educadamente.


  1. ¿Conviene hacer uso de esta medida y refinanciar el saldo?

Pregunta difícil pero sobretodo porque depende del caso particular. Primero que nada, como regla general NUNCA CONVIENE SOBREENDEUDARSE YA QUE ESO ES HACERLE EL NEGOCIO AL BANCO, NO UN FAVOR A NOSOTROS. Por lo que si tenés capacidad de pago sin que ello implique relegar necesidades básicas, intentá no tener que refinanciar nada.

Ahora, si no te queda otra que caer en mora, sí es una buena medida ya que como dijimos en situaciones normales tendrías que pagar interés de más del 150% sumado a intereses punitorios que son aún más altos que éstos. Ahora, teniendo que pagar solo el 43% resulta muy oxigenador comparado con cómo sería si no estuviese la medida proteccionista.