El misterio: Los fantasmagóricos contratos de los créditos UVA

El misterio: Los fantasmagóricos contratos de los créditos UVA

por

Pachi Tabera
32 años
Abogada
Fundadora del Círculo de Abogadas
Titular del Estudio Jurídico "Quiroga & Tabera"
Presidenta de OCUJ

#ConsumidoresInteligentes

La cocina
Crédito: La Verdad Online.

Como ya sabemos, y como pasa también con los Planes de Ahorro, las cuotas de los Créditos Prendarios UVA explotaron. Una de las soluciones jurídicas cuando una obligación se torna excesivamente costosa para una de las partes es la readecuación contractual que estipulan las ya famosas Teoría de la Imprevisión y del Esfuerzo Compartido.

¡PERO PARÁ! En el caso de los Créditos UVA, a diferencia del plan de ahorro, hay un temóóón que debe ser atacado y emprolijado de antemano: NO TENEMOS CONTRATO. ¿Por qué? No hay porqué, simplemente no se lo dan a los consumidores del crédito y por ende no tenemos ni qué presentar al Juez para que readecúe ese contrato.

Si no tenemos las reglas del juego no tenemos cómo jugar, por eso aquí contaré como encaro ésta jodita abusiva que sufren los tomadores de éstos créditos para comenzar a solucionárselas. Enjoy.

Crédito: El Cronista.
  • ¡¿CRÉDITOS UVQUÉ?!

Los Créditos Prendarios UVA son un tipo de crédito que sirven para que las personas puedan acceder a la compra de un vehículo pidiéndole prestado dinero al Banco, y devolviéndoselo en cuotas. Esas cuotas no sólo incluyen el monto capital prestado sino que se les suma lo que se llama Costo Financiero Total (CFT), gastos administrativos, etc.

Funciona como un triángulo, el consumidor va a la Concesionaria, dónde elige el auto que le gusta y presenta sus papeles al empleado de la misma (copia de DNI, recibo de sueldo, etc.) y firma una “solicitud de crédito UVA”. La Concesionaria, agarra esos documentos y se los presenta al Banco o Financiera con la que opera, quien decide (conforme la capacidad económica del consumidor y su historial en el Veraz) si le pinta prestarle la suma de plata con la que pagará el auto deseado. Es decir que hasta acá nada es seguro. Pueden darte o no darte el crédito con el cual se paga el auto.

Muchas veces los voraces vendedores en su afán por rockear otra venta, se olvidan de explicarte estos detalles, entonces la gente no sabe qué firma, que hay un Banco o una Financiera involucrados, que éstos son personas jurídicas distintas a la Concesionaria, y que todo está en veremos hasta tanto el Banco/Financiera te acepte o no.

Cuando el Banco acepta tu crédito, básicamente porque estudió que sos un tipo responsable que vas a cumplir con el pago de las cuotas y que tenes espalda económica suficiente para bancarlas, le transfiere el dinero directamente a la Concesionaria. No le da el dinero al consumidor, sino al vendedor del auto, y el vendedor del auto debe darle el vehículo al consumidor inmediatamente.

Luego queda latente la relación de deuda entre el consumidor que pistea como un campeón en su auto nuevo, pero que le debe cuotas al Banco/Financiera, y éste ultimo que espera piola que le paguen en cuotitas ya que cobra el CTF por su paciencia. Para garantizar esto último el auto queda “prendado”, es decir que hay un documento que le otorga la facultad al acreedor (Banco o Financiera) para que en caso de mora ejecute el auto, lo subaste y se cobre lo que se le adeuda del producido de la venta.

Lo que hace a éstos créditos ser diferentes es que la tasa de interés es variable y se ajusta a partir de una unidad de medición, la famosa UVA. La variante que permite actualizar el costo de las cuotas es la UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) es una herramienta financiera creada por el Banco Central que sirve para que, cuando uno saca un crédito, se pueda separar la tasa de la tasa de interés. El sistema permite expresar el valor del dinero que se toma prestado en UVA, unidades que se van adecuando a la inflación mes a mes.

  • ¿Y EL CONTRATO?

Una pregunta de examen es ¿qué es el contrato? El que responde “el papel donde está escrito” es bochado, porque técnicamente contrato es el “acuerdo de voluntades” y por eso hay contrato aunque no tengamos “el papel” como en el caso de la compra de una Tortita Águila en la kiosco.

Nobleza obliga decir que, atento a que esta columna está destinada a todo público y a fin de que los doctrinarios del Derecho no me crucifiquen, usaré el término “contrato” para referirme al documento donde se encuentra plasmado el acuerdo de voluntades, no así para referirme al vínculo contractual en sí.

Cuestión que, desde que me aprueban el préstamo, se gira el dinero a la Concesionaria y ésta me entrega el auto: ya hay vínculo contractual. Pero lo que suele faltar, y he ahí su importancia, son los detalles que conlleva toda esa movida y los que suelen estar escritos en un documento papel que criollamente llamamos “el contrato”. Mientras las cosas van bien, el consumidor no se percata de la importancia de que no le entreguen el contrato, y sigue con su vida. Pero cuando llegan los problemas y tiene que hacerse asesorar, es que se percata de que no cuenta con “las reglas del juego” que son las cláusulas específicas que le harán ver si tiene o no derechos en tal o cual magnitud, y si debe o puede reclamar y en qué casos.

Imagínense que yo los invito a Jugar al TEG pero no les leo cuáles son las reglas y arranco a jugar, y cuando ustedes comienzan a perder, me piden el manual dándose cuenta que los estoy ventajeando de inicio, porque lo que correspondería es que antes de comenzar estemos en pie de igualdad sabiendo ambas partes cómo debemos jugar. En los contratos pasa igual.

El banco y la concesionaria juegan con ventaja, ellos tienen las reglas y nosotros no, por ende muchas veces el consumidor no reclama porque no conoce que tiene un derecho, no puede controlar a qué se obligó y qué son clausulas abusivas o no… está parado en el agua.

Ahora, cuando el consumidor quiere reclamar judicialmente (como cuando la cuota se dispara volviéndose impagable) no tiene qué presentar en la Justicia, ya que el Juez no puede intervenir en un contrato del cual tampoco sabe nada porque no podemos adjuntarle ni un solo papel. Allí es donde comenzamos a entrar en un círculo vicioso, todo a causa de la maniobra turbia de las empresas al no haber entregado TODA LA INFORMACION al consumidor desde un primer momento.

Crédito: El Cronista.
  • LA PREVIA PARA LOGRAR RECLAMAR EL FONDO DE LA CUESTIÓN:

Éste tipo de casos vienen al despacho de los abogados como un berenjenal, ni siquiera tenemos información suficiente nosotros los abogados como para comenzar a ver el temita del aumento de cuota y la readecuación del contrato para que no sea excesivamente oneroso para el consumidor.

Entonces tenemos que dar un pasito para atrás y ver qué nos falta y cómo conseguirlo. Nos falta información y recordamos que el art. 4 de la Ley de Defensa del Consumidor dice claro, clarín, clarito que El proveedor está obligado a suministrar al consumidor en forma cierta, clara y detallada todo lo relacionado con las características esenciales de los bienes y servicios que provee, y las condiciones de su comercialización.” Noten que la redacción no dice “El consumidor tiene derecho a bla bla bla” sino que invierte la carga y lo pone, en vez de cómo un derecho al consumidor (lo que implicaría que él tendría que requerirlo), como una obligación que pesa sobre los hombros de la empresa (por lo que debe cumplir de movida, sin necesidad de que sea reclamado).

Ahora bien, igualmente en la práctica se suele intimar a la empresa a que cumpla con esta información que le debe al consumidor del crédito. Puede ser enviando una nota que sea recibida con fecha, hora y firma o enviando una Carta Documento.

En mi experiencia, nunca me contestaron esa intimación, pero me sirve para probarle al Juez que intentamos resolver el problema por nuestros propios medios y que a pesar de ello la empresa hace oídos sordos. Para que después no me vengan con que demandamos cosas innecesarias, industria del juez y patatín no sé qué más.

  • La medida judicial que elijo articular y por qué:

Ahora bien, hecha la intimación formal no obteniendo respuesta de la empresa, tenemos que tomar la decisión sobre qué acción articulamos en tribunales, y aquí permítanme sí ser un poco más técnica para los lectores que son juristas y explicar por qué elijo una MEDIDA AUTOSATISFACTIVA en vez de un ACCION DE CONSUMIDOR.

La medida autosatisfactiva solicitada tiene por objeto proteger el elemental derecho de información que reza el art. 4 de la Ley 24240. El fundamento para pedir éste tipo de medida tiene tres óbices:

a.- Fundamentos de la medida autosatisfactiva: Nuestra Corte Suprema de Justicia de la Nación, ha establecido que “…es necesario que el tribunal se expida provisionalmente sobre la índole de la petición formulada… Tales medidas están orientadas a evitar la producción de perjuicios que se podrían producir en caso de inactividad del magistrado, tornándose de muy dificultosa o imposible reparación en la oportunidad del pronunciamiento de la sentencia definitiva…” (conf. CSJN, 07/08/1997. Camacho Acosta, Maximino c. Grafi Graf S. R. L. y otros. LA LEY 1997-E, 653). Éstas medidas son “…un requerimiento 'urgente' formulado al órgano jurisdiccional por los justiciables que se agota -de ahí lo de autosatisfactiva- con su despacho favorable…”, es una solución urgente, no una medida cautelar.

Para que sea viable se requiere la evidencia y peligro de frustración del derecho, se entiende por ello, una probabilidad de gran certeza, lo que se da en el caso del que estamos hablando ya que no cabe duda de que el consumidor debe ser provisto inmediatamente del contrato y de toda la información relativa al mismo.

La urgencia la podríamos definir como la inmediatez del daño y la irreparabilidad del perjuicio.

La diferencia entre una medida cautelar y una autosatisfactiva es que ésta última resuelven el fondo de la cuestión presentada por el actor (no tengo la información y necesito tenerla urgentemente) es decir, son un fin en sí mismas.

La medida autosatisfactiva como regla, se dicta in audita parte, lo cual no es un cercenamiento al derecho de defensa de la demandada en autos sino que en el instituto estudiado, la falta de audiencia de la contraparte, ha sido denominada “bilateralidad postergada”, es decir que, las demandadas podrán ejercitar su derecho de defensa en juicio a través de la deducción de los recursos que correspondan.

  • Para que la medida sea admitida por el Juez hace falta:

1º La existencia de un interés tutelable cierto y manifiesto: en este caso es el derecho a obtener información detallada sobre las condiciones contractuales, derecho de raigambre constitucional que ha sido cercenados arbitrariamente como se logra demostrar con el silencio de la empresa ante la intimación prejudicial. ¡No hay debate!

2º Tutela inmediata imprescindible: La medida solicitada en este caso se vuelve urgente ya que está en juego el remate de la unidad que es inminente. Esta urgencia tiene que ver con la frecuencia con la cual las entidades financieras realizan los remates extrajudiciales autorizados.

3º Fuerte probabilidad de que sean atendibles sus pretensiones: La vulneración que hace la empresa ES MANIFIESTA E INDISCUTIBLE y se encuentra plenamente acreditado mediante la intimación previa que ni siquiera se dignan a contestar. Corta la bocha.

En éste caso del contrato de crédito UVA no estamos ante fuerte probabilidad, sino ante algo mucho más contundente que eso, estamos ante una violación manifiesta e indiscutible del derecho del consumidor a obtener información necesaria en el marco de una relación de consumo. ¡ES UN MONTÓN!

  • COLORÍN COLORADO:

He aquí, a modo de ejemplo, algunos casos donde los Jueces me dieron la derecha a favor del consumidor y, primero, admitieron se encauce el reclamo a través de una medida autosatisfactiva y, segundo, ordenaron a la empresa a presentar la información en el expediente con el plus de que -hasta tanto- no podían secuestrar ni subastar la unidad por falta de pago (esto último además en concordancia con los dispuesto por el Poder Ejecutivo Nacional que prohíbe los secuestros de vehículo otorgados por crédito UVA mediante el DNU Nº 319/20 que fue prorrogado hasta el 31/1/2021 por el DNU Nº 767/20).

Estos casos favorables son:

  • Expediente Nº C-160935/2020, “MEDIDA AUTOSATISFACTIVA: R.J.N. C/VOLKSWAGEN FINANCIAL SERVICES y AUTOSOL SRL”, de la Sala III, Vocalía 7 Civil y Comercial de Jujuy.
  • Expediente Nº C-159874/2020, “MEDIDA AUTOSATISFACTIVA: G.L.E. C/BANCO ICBC S.A.”, de la Sala II, Vocalía 4 Civil y Comercial de Jujuy.
  • Expediente Nº C-157886/2020, “MEDIDA AUTOSATISFACTIVA: U.S.S. C/BANCO SANTANDER RÍO S.A.”, de la Sala II, Vocalía 6 Civil y Comercial de Jujuy.
  • Expediente Nº C-151799/2019, “MEDIDA AUTOSATISFACTIVA: M.M.G. C/BANCO ICBC S.A.”, de la Sala II, Vocalía 6 Civil y Comercial de Jujuy.

Sin otro particular, los saludo bebos lindos lectores y cualquier novedades en pro o en contra de esto les estaré contando sin lugar a dudas. ¡Sayonara!