El fantasma de la "B" en cosmética: Los anti-transpirantes

El fantasma de la "B" en cosmética: Los anti-transpirantes

por

Pachi Tabera
31 años
Abogada
Delegada de la Asociación UCU Jujuy

#ConsumidoresInteligentes

¡Ok! ¡Yo te entiendo! Un ser humano transpirado es un asco y nadie en éste bello mundo quiere “ser un asco”. Peeero, ¿y si encontramos una manera no nociva (por no decir, no cancerígena) de evitar serlo en vez de usar anti-transpirantes?

Resulta que los anti-transpirantes son literalmente bloqueadores del sudor, y dicho bloqueo se hace con sustancias altamente tóxicas: ALUMINIO.

Te invito al desafío de dar la vuelta de tuerca necesaria para salir ganando por doble partida: estar impecable sin sufrir riesgos a tu salud.

Parece magia, pero no lo es, es la suma de pequeñas decisiones que en conjunto te solucionan el problema y te salvan de los riesgos letales de un uso cosmético poco inteligente, poco sustentable y poco saludable.

¿De qué hablás? Hablo de que los desodorantes anti-transpirantes tan vendidos, marketineados y consumidos del mercado tiene una receta fatal. Te paso un poco de exactitud científica al respecto para que entiendas la gravedad de la situación, a saber:

La transpiración es un proceso normal,  el sudor es necesario para que nuestro cuerpo elimine toxinas y nivele su temperatura. Lo que NO ES NORMAL es tapar las glándulas con aluminio de modo que no se produzca el proceso normal de transpiración.

El clorhidrato de aluminio o circonio de aluminio normalmente se encuentran en los anti-transpirantes que se venden en el mercado, de hecho, podés leerlo en la etiqueta de tu habitual desodorante industrial.

Gran parte de los peligros asociados con estos compuestos se remontan a su composición, ya que estos compuestos son “solubles” y por ello pueden ser absorbidos por la piel. Cuando esto sucede, de que los compuestos han sido absorbidos, las moléculas de aluminio “se ionizan”, lo que hace que se formen los famosos y temidos RADICALES LIBRES.

Los RADICALES LIBRES pueden viajar a través de las membranas celulares (de la piel) y afectar negativamente a órganos como el riñón, hígado, cerebro, cartílago y médula ósea y especialmente al sistema linfático por medio del daño producido en los ganglios linfáticos.

Varios estudios han puesto en discusión la cuestión del aluminio en productos de cuidado personal. Las convulsiones, el cáncer de mama, los problemas renales, la enfermedad de Alzheimer y trastornos de formación de hueso se han vinculado, a lo largo de varias investigaciones científicas, con el uso de aluminio en los anti-transpirantes.

A menudo se puede relacionar la eficacia de un anti-transpirante a la cantidad de aluminio que se encuentra en el producto, por lo que anti-transpirante sería equivalente a decir bloqueador de sudor.

¿Cuál es el plan? Lo correcto sería evitar de manera natural el mal olor, sin bloquear el sudor, ya que como dijimos, nuestro cuerpo no transpira para arruinarnos el día sino porque biológicamente lo necesita.

Por ello, el plan es usar productos naturales para combatir el mal olor de la transpiración que en definitiva es la parte más “asco” de “ser un asco” y usar ropa de telas más nobles a fin de que, si llegamos a transpirar en algún momento no se marque en nuestro outfit arruinándonos el look. Las telas de algodón con bajísimos porcentajes de fibra sintética serán tus aliadas en éste sentido.

Según Mintel, una prestigiosa consultora de tendencias de consumo, el 30% de los consumidores están interesados en productos con fórmulas más naturales: sin parabenos (conservante químico), sin sulfatos (agente limpiador que se utilizan en todos aquellos productos espumosos, arrasa con el sebo y la hidratación), sin aluminio, sin alcohol y sin colorantes.

Además de las aterrorizantes consecuencias para nuestra salud, debo destacar que las grandes marcas siguen usando envases de un solo uso por la practicidad y la economía que lleva su producción, y poco les importa que ellos generen basura que demora de 100 a 400 años en desintegrarse. Por ende, aparte de dañar nuestro cuerpo estamos dañando nuestro Planeta ¡EN EL HORNO!

¿El objetivo? Formular una cosmética más limpia, consciente, inteligente, sustentable y sobretodo saludable. Te aliento a usar DESODORANTE NATURAL, igual que el shampoo sólido, produce menos basura por tener un packaging reutilizable, el perfume es riquísimo, dura muchísimo más ya que se aplica una mini-cantidad (lo que ayuda a tu bolsillo indirectamente) y  se consigue fácilmente. En mi caso particular, lo pido por redes sociales y me lo traen a domicilio a mis oficinas del centro de San Salvador de Jujuy donde pago en efectivo contra la entrega. Sinceramente no tengo excusas para no cambiar a un hábito mejor, ¿y vos?

¿Cuál es el plan? Lo correcto sería evitar de manera natural el mal olor, sin bloquear el sudor, ya que como dijimos, nuestro cuerpo no transpira para arruinarnos el día sino porque biológicamente lo necesita".

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