El baño de las visitas

El baño de las visitas

por

Arq. Ivana Batto

Creativa, multifacética, amante de la naturaleza, del trabajo artesanal, el diseño de interiores y el cuidado del medio ambiente.

#Interiorismo

En la Edad Media la importancia de la higiene pasaba por tener el rostro y las manos limpias, llevar un vestido decoroso  y no rascarse la cabeza de un modo demasiado ostensible los niños, ja, ja, ja…….aunque este problema también nos lo trasladan a los mayores y en todos los tiempos"

Solo para introducirnos en la higiene, y como fue modificándose a través de los siglos. Entonces qué tal si pensamos por ejemplo en el baño de las visitas.

Generalmente se destinan espacios pequeños, con un lavabo e inodoro; un buen espejo, y que sean muy personales, colocarles algún detalle que les ponga encanto, como unas flores, sahumerio, un cuadro….

Siempre me gusta conocer estos espacios, porque los dueños de casa le agregan eso especial que los hace únicos.

Un baño moderno

Un baño moderno


Este se construyó en un pasillo.

Con hornacinas que sirven para apoyo de cosméticos, caja de primeros auxilios, collares, etc., las que se realizaron aprovechando los espacios de puertas que se cerraron en ambos laterales.

Una hornacina es el hueco que se realiza en la superficie de un muro.

 

Se juega con la guarda de venecitas que cruzan el piso, las paredes y el lavabo.

Otras ideas...
Un espejo rectangular sobre el lavabo que da amplitud al espacio.

Y cuando nos toca tomar decisiones más económicas, podemos   pensar en

que:

1-El revestimiento cerámico sea el mismo para paredes y piso.

2-Que se coloque  de diferentes maneras: a 45° y a 90°.

3-Que este zócalo no supere el metro diez.

 

4-Conformar una guarda en el piso y como remate en las paredes,  aprovechando los recortes que se rompen y armar con ellos un rompecabezas.   

5- Aquí se reciclo un mármol para realizar el sector del pequeño lavabo rematándolo con un ancho de 20 cm, suficiente para colocar algún adorno, o toallas de manos.

Agradecimientos: Mercedes Aguilar y Gisela Niemann