El aislamiento social no es virtual: El grooming acecha a los chicos conectados

El aislamiento social no es virtual: El grooming acecha a los chicos conectados

por

Romina Tarifa

Lic. en Psicopedagogía. Diplomada en Educación Social. Promotora de la Protección y Ciudadanía Digital de las infancias y adolescencias.

#ProtecciónYCiudadaníaDigital

En muchos países del mundo los gobiernos decidieron suspender las clases por algunas semanas a determinar según lo que vaya aconteciendo. Una medida justificada por la pandemia del coronavirus que vivimos como población mundial y que evidentemente va a conllevar que nuestros chicos pasen más horas frente a las pantallas.  

Conferencia de prensa

Los chicos al igual que los adultos cada vez mas practican el sexting, viven sus relaciones sexuales a través de las pantallas digitales, se encuentran más vulnerables frente a los riesgos que implica exponer su cuerpo y su identidad en internet, donde la propia dinámica de las redes valoriza la conexión y la visibilidad.

En Argentina, los chicos a los 9 años comienzan a manejar su primer celular y en España el 88,4 % de los niños de 10 años utiliza ordenadores y el 88,8 % usa internet, lo cual les facilita autonomía sobre los usos que realicen y muchos de ellos no tienen las habilidades aprendidas para navegar de forma segura.

Los padres creemos que nuestros hijos están protegidos porque están resguardados en nuestras casas y no están en las calles, sin embargo, tenemos que considerar que dejar a un niño o adolescente solo durante una madrugada en una plaza es igual de peligroso que dejarlo solo en su habitación con acceso a internet, sin supervisión ni acompañamiento.

No se trata de prohibir a los chicos el acceso a internet y el uso de las pantallas digitales, porque el peligro no está en internet en sí, el peligro está en el tipo de relación que los chicos establezcan con internet. Tenemos que ofrecerles herramientas para que aprendan a comportarse como ciudadanos digitales conscientes y responsables y estén alertas para autoprotegerse.

Los chicos están más conectados donde realizan diferentes actividades como entretenerse, jugar, escuchar música, aprender y comunicarse, es por ello que lo importante es no solo pensar el tiempo de uso, resulta necesario pensar también la calidad de uso que se logre dar a internet.

Se trata de acompañar, orientar y supervisar para que hagan un uso responsable de las tecnologías y que internet sea para ellos lo más seguro posible. Tienen que desarrollar un pensamiento crítico, aprender de forma progresiva a relacionarse consciente, productiva y saludablemente con las pantallas digitales, y esto se aprende de a poco con ayuda, dialogo, orientación y presencia de adultos.

El tipo de hijos que mas estamos criando son los huérfanos digitales, es decir, los chicos criados por padres facilitadores que creemos que ellos conocen internet mejor que nosotros, estamos confiados y admirados por el conocimiento instrumental “manejo digital” que nos demuestran, creemos que saben todo y que no nos necesitan y en realidad los chicos nos necesitan y mucho.

Ellos navegan con una falsa confianza porque en realidad están vulnerables frente a diversos peligros que los pueden convertir en victimas, por ejemplo el peligro de contactarse con personas inapropiadas como los acosadores sexuales que abundan en la red. Por eso mismo como padres tenemos la obligación de formarnos y actualizarnos para poder ayudarles e instruirles de manera segura y no permitir que aprendan solos a base de prueba y error, ya que los errores pueden salir muy caros, los adultos tenemos dimensión de los peligros y sentido de realidad más consolidada que los chicos.

El delito del grooming se presenta a través de internet y afecta la integridad sexual de los niños, niñas y adolescentes, consiste en el acoso sexual en internet que lleva a cabo un adulto mayor de 18 años contra los chicos  menores de 18 años de edad.

Willie Pastore

El grooming es muy real y su práctica va en aumento, en España en el año 2018 hubo un aumento del 62% según el Ministerio de Interior, con un total de 159 casos denunciados. En Argentina el 60% de niños, niñas y adolescentes recibieron una solicitud de contacto por parte de algún desconocido, 1 de cada 3 afirmo haber vivido una situación incómoda mientras navegaban en internet y el 37% dijo que sus padres no estaban al tanto de los perfiles que tiene en redes sociales, según encuesta realizada por DigiPadres.

Los acosadores, se contactan a través de las redes sociales, ganan su confianza y logran que los chicos les envíen imágenes sexuales con desnudez, buscan abusar sexualmente de ellos. Los manipulan y culpabilizan de vivir esa situación de exposición de su intimidad. Algunos acosadores sexuales que navegan en la red crean un perfil falso de algún niño, niña o adolescente de edad similar a sus posibles víctimas y otros acosadores son adultos cercanos que no tienen la necesidad de esconderse y se contactan con su identidad digital original aprovechando la confianza ya construida con los chicos como un familiar, tallerista, coordinador o vecino.

Los chicos necesitan comprender que el anonimato de las redes sociales puede ser utilizado por un adulto con intenciones de abusar de ellos, engañarlos y afectar su integridad sexual, que puede hacerse pasar por un chico como ellos. Tienen que entender que en Internet no todo es verdad y que hay gente que pretende utilizar las ventajas de la red para engañar y manipular a los más jóvenes.

También deben comprender que nadie puede pedirles imágenes sexuales con desnudez, que enviar una imagen de su intimidad sexual los expone. Es importante que reconozcan que internet no tiene derecho al olvido, que todo lo que publicamos en las redes sociales deja de ser nuestro y pasa a ser de todos, dichas imágenes con nuestros rostros y nombre puede llegar a una audiencia infinita de personas conocidas y desconocidas con todo lo que eso significa y que una vez que le damos al botón de enviar, perdemos totalmente el control sobre esa imagen.

Recomendaciones

  • Comunicarse con amigos y compañeros que conozcan personalmente.
  • No aceptar solicitudes de amistad de desconocidos, ni de “amigos de amigos”
  • No enviar imágenes sexuales con desnudez, ni difundir si las recibes.
  • No publicar todas las actividades que realizan para evitar comunicar muchos datos sobre el desarrollo de su rutina, sus actividades favoritas, sus relaciones afectivas, sus horarios y lugares
  • No compartir información privada como la dirección de su casa
  • Configurar su privacidad en dispositivos y redes sociales.
  • Crear contraseñas seguras con mezcla de letras, números y otros símbolos.
  • No responder a mensajes de personas que no conozca.
  • Nunca, bajo ningún concepto quedar a solas con alguien que se ha conocido a través de internet.
  • Frente a situaciones de sospecha consultar con profesionales, no borrar ninguna imagen ni información e inmediatamente realizar la denuncia.
  • No culpabilizar a los chicos, son víctimas del delito del grooming.

*Nota redactada con la colaboración de Silvestre Del Rio Valero, Policía de Menores (España).