Capricornio, ¡a la cima!

Capricornio, ¡a la cima!

por

Carla Falistoco
Eterna estudiante. Lectora, cinéfila, esclava de 2 gatos.

#Astrología

FEMENINO

ELEMENTO: TIERRA

MODALIDAD: CARDINAL

PLANETA REGENTE: SATURNO  

NÚMERO: 10

Ilustración: Flori Rodri.

Esencial, abstracto, concentrado, rígido, realista, realización, meta, esfuerzo, inexorable.

Nos bajamos del caballo sagitariano, y nos encontramos al pie de una montaña. El camino es arduo, pero sabemos que la recompensa estará en la cima. En Capricornio, aparece el punto de llegada. Por experiencia, esfuerzo y concentración, y porque es el momento en que la energía llega al lugar más alto del mandala zodiacal. Luego del viaje a través del zodíaco, estamos en un punto dónde, después de la síntesis y entrega sagitariana, la materia alcanza su máxima expresión. Esta montaña simboliza un cambio de dimensión, un momento de maduración y evaluación dónde sacamos “la torta” que se empezó a cocinar en Aries del horno. Llevamos el deseo hacia la culminación de la forma a través del esfuerzo sostenido.  Y en este sentido, Capricornio es otro signo con el que podemos empatizar desde un lugar muy humano. ¿Quién no admira a aquellos que se proponen algo y con esfuerzo y dedicación lo llevan a cabo? ¿Nuestra sociedad no tiene en buena estima a quién cumple con las metas que se propone? El placer de Capricornio reside en esta subida a la montaña, porque el logro que representa llegar al final del camino es su máximo goce. No quiere ganarse la lotería, quiere construir su bienestar con sus propias manos, sentir el placer del esfuerzo por cumplir lo que se había propuesto. Capricornio es energía de construcción simbolizada por la cabra, aquel animal que se alejó del rebaño y llega a lugares imposibles e inhóspitos.

Nos encontramos entonces con un signo muy asociado a la forma, a lo tangible, pero no desde un lugar taurino de contacto con el goce de la materialidad por sí misma. En Capricornio no hay excesos, hay mucha consciencia de lo esencial. Capricornio es austero, está conectado con el armazón y la estructura básica que sostiene la realidad. Por eso es una energía concentrada, una especie de “caldo” de todo el viaje zodiacal antes de ser tirado al agua.

Capricornio aprecia la realidad por sí misma tal como es, y lo hace como ningún signo del zodíaco. Sabe lo que tiene que hacer para moldearla (para “llegar”) porque la conoce como nadie.  ¿Y por qué? En primer lugar, porque no se basa en ideas ni en conceptos sino en experiencia. En la cima de la montaña se da algo maravilloso, y es que desde ese lugar tan alto podemos ver hacia atrás todo el camino recorrido. Aparece la consciencia del tiempo, de los procesos y desde ese lugar privilegiado se ubica esta energía para recapitular, reabsorber lo más esencial de las experiencias anteriores y planificar hacia adelante. Entonces tenemos sabiduría y, por otro lado, una consciencia muy clara de las leyes naturales. Capricornio ya comprendió que para materializar cualquier deseo debemos adaptarnos a ciertas leyes que rigen nuestra existencia. Por eso se necesita aceptarlas, comprenderlas y construir de acuerdo a eso tomando la realidad como base inexorable. Si por ejemplo deseo volar, y entiendo la ley de la gravedad, puedo construir un aparato que me permita llevar a cabo mi deseo adaptándome a la realidad tal como es. ¿El resultado? El avión. Esta es la lógica pura capricorniana: Deseo = Ley.

Y de esta forma nos encontramos con nuestros sujetos capricornianos, tan conscientes de los hechos tal cual son, con sus limitaciones y tiempos, como de lo que “se debe hacer” en cualquier circunstancia para llevar a cabo un objetivo sin distracciones. Y en ese rango podemos encontrar personas tan tenaces como rígidas. Con mucha voluntad, perseverancia y consciencia de que lo que se proponen (deseo) puede lograrse (ley), y también con un enorme y profundo miedo al error, a salirse del camino o modelo que presuponen correcto, del “deber ser” del cual son tan conscientes.

Tal vez la verdadera escalada a la cima (el verdadero cambio de plano), será ir soltando los modelos y condicionamientos sociales para concentrar la energía en conocerse verdaderamente a sí mismo desde otro lugar más vital, y encontrar su propia ley interna sin dejar de sentirse una parte del todo. Y profundamente, desde ese lugar más flexible, blando (y echándole agua al cubito de caldo concentrado), llegar a captar que la ley universal que sostiene la realidad debajo de todo y de forma inexorable, no es otra que el amor.

Preguntas capricornianas: ¿Qué normas y modelos me impongo? ¿Cuáles son los “deber ser” que condicionan mis metas y objetivos?

Nativos de Capricornio: David Bowie - Martin Luther King - Ricardo Darín – Jim Carrey - Stephen Hawking – Lebron James – Pampita - Ricky Martin