Brecha o GAP orgásmico y el derecho al placer

Brecha o GAP orgásmico y el derecho al placer

por

Sofía Achem

Médica (MP. 3470). Especialista en Ginecología. 
Docente universitaria. Miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.
"Los límites existen adentro tuyo...las alas también".

#HablemosDeSexoYPlacer

En el mes de la mujer, quiero dedicar esta columna a hablar del DERECHO AL PLACER SEXUAL, derecho humano básico, que como tantos otros todavía es una materia pendiente en muchas culturas.

1-5d506c02ba7f5.jpg

¿A qué se refiere  “LA BRECHA ORGASMICA”?

Hace referencia a la “diferencia marcada” entre hombres y mujeres CIS género  en relaciones heterosexuales, en obtener orgasmos.

Si bien podríamos estimar “a ojo de buen cubero” que las mujeres CIS en más de una oportunidad no hemos tenido un orgasmo, y hasta hemos llegado a fingirlo “para que él se sienta bien” , esto quedó objetivamente plasmado en  los resultados obtenidos en trabajos científicos  publicados acerca de la temática.

Uno de ellos con una muestra de 52.588 (es decir que participaron 52.588 personas en el trabajo). Se identificaron  como hombres CIS: 26.032 y como mujeres CIS  24.102. De estos el  95% Hombres heterosexuales refirió obtener al menos un orgasmo en cada encuentro sexual mientras que el 60% de las mujeres heterosexuales hicieron referencia a obtener orgasmos en el transcurso de encuentro sexual en pareja. Esto quiere decir que mientras “ellos “tiene un orgasmo casi todas las veces que tienen sexo, “ellas” lo hace la mitad de las veces.

Una vez más la brecha en derechos se hace amplia…Los derechos sexuales y los derechos reproductivos son parte de los derechos humanos básicos. Son derechos tan importantes como el derecho a la vida, a la salud y a la libertad, con los que están directamente relacionados.

Derechos sexuales: se refieren a poder decidir cuándo, cómo y con quién tener relaciones sexuales, a vivir la sexualidad sin presiones ni violencia, a que se respete la orientación sexual y la identidad de género sin discriminación, a acceder a información sobre cómo cuidarse, y disfrutar del cuerpo y de la intimidad con otras personas. Todas las personas tenemos derecho a gozar de una vida sexual placentera elegida libremente, sin violencia, riesgos ni discriminación.

Esto deja a la vista el impacto de lo aprendido y naturalizado. Históricamente el sexo fue una “actividad” que, dentro del matrimonio, cumplía  la función reproductiva, fuera del matrimonio existía (por no decir aún existe) el permiso “al placer” masculino hétero y hegemónico casi como un derecho y necesidad. A las mujeres nos compete el rol de madres y cuidadoras del hogar.

Conferencia de prensa

¿Cómo podemos cambiar esta situación? Te cuento que nos dicen las evidencias

Según se registró en los trabajamos mencionados anteriormente, cuando se entrevistó a las mujeres que “orgasmaron” con más frecuencia, ellas  referían: recibir  sexo oral placentero, estar  satisfechas con su relación, pedir lo que quieren en el encuentro sexual libremente, elogiar a su pareja por algo que hicieron y les gustó, ser pro activas para contactar parejas con fines sexuales, usar lencería erótica y disfraces, probar nuevas posiciones sexuales, recibir estimulación anal con placer, actuar fantasías, incorporar charlas sexy, y expresar con palabras, gemidos y diferentes movimientos, placer durante el sexo.

Las prácticas, que fueron mencionadas como más placenteras e “inductoras del orgasmos” se describen: besos a lo largo del cuerpo “intensos y prolongados” estimulación genital manual y/o sexo oral prolongado, con ritmo y cadencia placentera, caricias en zonas erógenas extragenitales.

Otro dato interesante:

No se presentan diferencias entre los orgasmos alcanzados por masturbación. Es decir, que cuando las mujeres heterosexuales se masturban, alcanzan el orgasmo al mismo tiempo y con la misma frecuencia que los hombres.

Todo esto nos hace pensar que el problema reside en los encuentros entre un hombre y una mujer, heterosexuales ambos, donde no existe el diálogo o es muy escaso, donde no se expresa lo que se siente ni se sabe  pedir.

INVITO A QUE SE  propongan conocerse, auto erotizarse y animarse a abrir el diálogo para poder  disfrutar de la piel, las caricias, de la proximidad cuerpo a cuerpo y de esa química  única que se genera al encontrarse con alguien, que tanto placer da y tantas endorfinas nos regala.