Valentina Moisés: “Somos mente, cuerpo y alma, y si algo ahí no está en coherencia, se desfasa todo”

Valentina Moisés: “Somos mente, cuerpo y alma, y si algo ahí no está en coherencia, se desfasa todo”

por

Raquel Abraham

Periodista. Jujeña y apasionada de mi provincia.

Fotos: Ollie Wright

#Entrevista

Flor Mallagray
Valentina Moisés.

Valentina es como un huracán que arrasa con todo lo se presenta en su camino. Es poderosa, en el sentido semántico de la palabra: “person con la capacidad o virtud para hacer una cosa”. Es una emprendedora nata y multifacética que se apasiona por la vida misma: “Soy una multitasking atroz: a mí me gusta cocinar, cantar, pintar, estudiar, decorar, actuar, escribir guiones, producir, hacer tele”, enumera Valen. Lo cierto es que, si bien la música es el tronco del que se ramifican los demás intereses, esta artista es una topadora que ante todo hace, luego va tejiendo sus semillitas creativas. “Mi lema es: prefiero equivocarme por hacer, que por no hacer. Y no puedo quedarme con la duda de si algo funciona o no. Todos los días pienso que este día no vuelve más y que lo que no haga ahora, ¿cuándo? Yo, a los proyectos, los tengo que sentir en el cuerpo o el corazón. Eso me genera el entusiasmo y eso va despertando motores para que se puedan ir generando otras cosas”,  relata la salteña radicada en Jujuy hace cinco años.

Flor Mallagray
Valen Moisés.

En su cuenta de Instagram, Valentina Moisés se describe como cantante y compositora, host televisiva, coach de Medicina CMA (Cuerpo, mente, alma), instructora de Yoga, creadora de Vibra Holística, Focus y Valentina y los Valientes. ¡A esto me refería con lo de multifacética! Pero la realidad es que cada uno de estos aprendizajes y saberes, si bien en un principio parecían aislados, tenían algún punto de encuentro:“Muchas cosas de las que hice que no sabía para qué,  hoy puedo ir uniendo los hilos hacia atrás. Me acuerdo de lo que decía Steve Jobs, que no sabía por qué estudió caligrafía y después le sirvió cuando creó Apple en el garaje de su casa. A veces uno no sabe por qué hace las cosas, pero si está conectado con tu propósito en algún momento se van hilando las partes”, evalúa.

Esta charla, si bien está cimentada en los desafíos del mundo emprendedor, inevitablemente roza otros de la vida, como el autoconocimiento y el desarrollo personal, al fin y al cabo, cuando emprendemos, debemos en algún momento (algunos antes, otros después); hacer un trabajo de introspección, de correr los ruidos y las distracciones, para que emerjan nuestros verdaderos deseos, talentos, en síntesis, nuestro propósito, que, queridos míos, este no aparece si no buceamos en lo más profundo de nuestro ser. Es todo un viaje. Hoy te contamos el viaje de Valentina.

Flor Mallagray
Entrevista a Valentina.

¿Qué es el propósito para vos, apareció fácil, te preocupaste por encontrarlo?

Pasé muchos momentos de angustia, sobre todo las mujeres, que somos cíclicas por naturaleza. En el mes era un mundo. Todos los meses pasaba por momentos de mucho entusiasmo, angustia, hasta que aprendés a conectar con eso. Primero darte cuenta de que no todas las emociones eran el fin del mundo, ni la angustia iba a ser eterna, ni el entusiasmo, ni la pasión. Aprendés a convertirte en observadora del proceso. Para mí, particularmente, la música es la base de mi vida, de eso no había duda. Siempre sentía que dentro de la música había un mundo enorme. Me costaba encontrar mi espacio. Por eso necesitaba tener otras herramientas a la vuelta, la búsqueda espiritual siempre me ayudó mucho. Estuve estudiando y formándome, leyendo, no sabía por dónde iba el camino pero sentía que tenía que hacerlo.

¿Y cómo lo encontraste?

Este año hice un proceso súper profundo, necesitaba hacer algo que me ayudara a alinear mi propósito. Yo siempre supe que podía comunicar a través de la música, pero me costaba encontrar cómo. Tengo una mentora de emprendedores, que es una genia, que se llama Vicky Villamayor y tiene una empresa que se llama Juegos Multiversos, y me dijo: “Necesito que armes un juego para desarrollar la creatividad”. Pensé “¿por qué un juego, por qué no un desafío de 7 días?" Luego se convirtió en 21 y terminó en 40 días para conectar con tu energía creativa. Y ahí empecé a desarrollar Focus, y Focus me llevó a mí a encontrar mi propósito. Lo que yo quería transmitirle al otro de “tenés que encontrar tu propósito” y yo seguía dando vueltas, bueno, logré encontrarlo. Trabajé sobre la base de un concurso que se llama “El camino del artista”, con los mismos conceptos pero más completo. Una de las principales bases de Focus es trabajar con tu propósito y para trabajar con tu propósito te tenés que sentar a buscar adentro tuyo. Cosas que nadie tiene tiempo nunca. Si yo encontré mi propósito que soy una multitasking atroz, cualquiera lo puede encontrar.

Flor Mallagray
Valen Moisés.

¿Trabajaste en relación de dependencia?

Trabajé desde los 18 en un estudio jurídico con mi papá. Estudié abogacía hasta que me di cuenta de que estudiaba por mis viejos, pero no porque me lo hayan impuesto, yo me lo imponía. Cuando les dije “me parece que voy a seguir con la música y haciendo producción de espectáculos” mi papá me dijo “¿qué hacías estudiando abogacía?”. Es que a mí me gusta estudiar, por eso estudio siempre. Fue difícil trabajar en relación de dependencia y más con mi papá. Pero son unos genios mis viejos, siempre me apoyaron a mí y a mis hermanos en todas las locuras, no en todo lo coherente (risas). Siempre fui creando cosas, sola. Si bien con muchas cosas que hice no podía bancar mi casa, sí proyectos, y generaba para aportar, pero no como único ingreso de la familia. Trabajando mucho, ahora espero que poniendo todos mis recursos en todos los aspectos y sintiendo que la misión está más clara, creo que es lo que faltaba para que el emprendimiento sea fructífero en todos los aspectos.

¿Cómo te llevás con el dinero?

Es como que tenemos el concepto de que la abundancia o el dinero no están bien vistos. El dinero es una energía y es abundancia. La abundancia es salud, bienestar, alegría, proactividad, entusiasmo. Hay que verlo como algo sano, como la contrapartida de todo lo que damos también. Porque si no la balanza se desequilibra, uno pone demasiado y hace falta esa retribución también económica, no solo la retribución de la aceptación o agradecimiento, sino la balanza se desequilibra y no funciona.

Flor Mallagray
Valen Moisés.

Me imagino que el apoyo de Fede (su pareja) es clave en los momentos más difíciles…

Es súper clave el equilibrio en la balanza, dentro del equipo. Tiene que haber un equilibrio de ida y vuelta, a veces uno siente que da mucho o da poco y las cargas se van desequilibrando y eso genera culpa, resentimiento, bronca. Lo económico forma parte de esa balanza, pero no es todo. Cada uno va aportando lo que puede desde donde puede. Lo fuimos armando y se fue generando, pero yo siento que los dos ponemos mucho para que esa balanza dentro de la pareja se mantenga bien. Nunca tuvimos pelea por lo económico, pasamos momentos buenos y no tan buenos, y los dos le pusimos mucha onda para poder mantener ese equilibrio, sin quererlo, se fue dando, y tratar de que al otro no le falte nada cuando de un lado ingresa menos o tenemos más gastos, ver la forma de generarlo, es trabajo en equipo. Obvio que tenemos nuestros días de “ni me mires, ni me digas nada” (risas), pero hacemos un buen equipo.

El dinero es abundancia y hay que verlo como algo sano, como la contrapartida de todo lo que damos también. Porque si no la balanza se desequilibra”.

Flor Mallagray
Valen Moisés.

La música, su gran verdad


¿Qué rol juega la música en tu vida, te gusta más escucharla o cantar?

A mí me gusta más cantar que escuchar y no puedo escuchar cualquier música. Tengo una selección muy específica de la música. Yo prefiero el silencio a música que no me haga sentir bien. Tiene una explicación científica. La música es vibración, y nosotros, en lo más chiquito, es vibración. La física cuántica descubrió que lo más chiquito adentro del átomo es la vibración. Compartimos la vibración con todo lo que nos rodea. La música tiene la capacidad de cambiar la estructura molecular en general, pero del agua en particular. La música modifica la estructura molecular del agua, y nosotros somos casi el 80 por ciento agua.

La música nos emociona, nos puede hacer llorar, nos invade…

Claro. Música también es cuando hablamos, lo que decimos, la vibración que generamos, por eso es tan importante estar atentos a las cosas que decimos, los pensamientos que se convierten en materia. Elegir lo que uno escucha es parte del crecimiento personal, parte de encontrar la armonía de cuerpo, mente y alma. A mí me costaba encontrarme dentro de la música. Me preguntaban “¿qué música hacés, qué estilo hacés”? ¡Hago música! Ya no existe un estilo neto. Yo encontré mi música con la que me siento absolutamente feliz y plena de la mano de Seba López, de Los Tekis. Para mí Jujuy fue un descubrimiento: me encontré con la pachamama, con las tradiciones ancestrales, con la cultura andina y con mi música. Estamos componiendo juntos con Seba y con José Rangeón de "Jujeños" también. Amo ese equipo.

Flor Mallagray
Valen Moisés.

Qué bueno que encontraste un equipo. Viste que la vida del emprendedor es un poco solitaria. ¿Cómo te llevas con eso?

Yo soy solitaria, me cuesta, es algo que estoy desarrollando ahora, me cuesta mucho trabajar en equipo. Pero lo estoy trabajando, tiendo a hacer todo yo y eso quita calidad en el trabajo en donde realmente sos buena. Estoy aprendiendo.

Es agotador hacer todo. Hay que aprender a delegar.

Es que aprender a delegar es aprender a confiar en vos, no confiás en vos porque no sabes cómo pedir las cosas o cómo transmitir lo que querés lograr. El camino del emprendedor es un camino de mucho esfuerzo. Yo me levanto a las 6 de la mañana y me acuesto  las 23.30 todos los días y no hay recetas mágicas. Antes te decían “si lo creés lo creás”, pero te va a costar muchísimo esfuerzo. Hay un autor que a mí me divierte mucho, Lain García Calvo, dice tantas cosas, tan reales. Él dice: “Sí, vas a poder lograr las cosas que queres, pero te va a costar mucho”. Sabelo. Hasta lograrlo vas a laburar 15 horas por día. Y trabajar en vos al 100 por ciento.

Elegir lo que uno escucha es parte del crecimiento personal, parte de encontrar la armonía de cuerpo, mente y alma".

Flor Mallagray
Valen Moisés.

Un año de aprendizaje y aceptación


¿Cómo fue este año tan especial de aislamiento, de encontrarte con vos misma?

La pandemia fue una gran lupa sobre las cosas buenas y las cosas malas. Las dos primeras semanas dije buenísimo, y después… (resopla). Yo tuve casi un mes de mucha angustia, de levantarme a la mañana y no saber para qué me levantaba, yo decía ¿para qué? Tenía los pensamientos desvalorizantes y pensé: “nadie de afuera me puede hacer más daño que el que yo me estoy haciendo a mí misma”, estoy desperdiciando mi vida, tenía tantas aptitudes artísticas y me desvalorizaba. Hasta que,dije, “si no es ahora, si no aprovecho esta oportunidad donde estoy quieta”…, bueno, y ahí empecé a trabajar en Focus. Al mismo tiempo con Seba y José dejamos de juntarnos a componer y empezamos a producir cada uno desde su lugar. Muy pronto sale una canción que se llama “Naturaleza”, y para mÍ va a ser un antes y un después con mi música porque, conectada con el propósito, ya sé lo que quiero contar.

¿Cómo recibiste los 40, que podríamos decir, son el mediodía de la vida?

Tuve algunas mujeres que me inspiraron, que cumplieron 40 antes que yo y me dijeron “Comienza la mejor etapa de tu vida”. Eso fue dos semanas antes, y dije “me quiero agarrar de eso”. Por otro lado con Fede tuvimos muchos años de buscar bebé, siete años, y cuando cumplí 40 dije “basta”: no busco más, porque le puse el cuerpo durante tantos años, y fue parte del proceso también, de búsqueda espiritual y desarrollo personal. Dije, “¿por qué forzar algo que si no tiene que venir, no tiene que venir?” Eso me quitó una mochila, me sacó el dolor, y estoy como super relajada. Si viene bien y sino viene está todo bien. Lo que no aceptas te condiciona, te duele, te tira para abajo. Parece una frase trillada, pero lo que sucede conviene. Mi primera maestra de yoga, Cecilia Sampayo, decía “lo que sucede conviene”, yo no lo entendía. Y ahora lo repito como un loro, por algo es. Internalizarlo en el día a día te relaja. No es verlo como una boluda alegre, pero te ayuda a no dramatizar.

 

Flor Mallagray
Valen Moisés.

Y en esto de aprender y conocerte, los cambios llegaron también desde la alimentación consciente, ¿cómo fue el proceso?

Me diagnosticaron celiaquía cuando tenía 23 años, no paraba de bajar de peso, tener vómitos, diarrea, un año súper intenso emocionalmente, ¡justo dejaba abogacía! Fue muy movilizador. Cuando me diagnosticaron yo dije “¿esto es todo lo que tengo que hacer para estar bien, dejo de comer gluten y soy feliz?” Sí, pero de por vida. Al principio fue muy difícil porque yo no cocinaba, yo empecé a cocinar hace ocho años. La diferencia entre crear tu alimento y comprarlo hecho, es brutal. Así empecé a conectar con la alimentación y me comencé a dar cuenta de que lo que comía se reflejaba en mi cuerpo a los 15 minutos. Fue un proceso. Yo ya había empezado a quitar alimentos de origen animal en ese momento, y hoy mi alimentación es 100 por ciento de origen vegetal, y estoy más sana que nunca. No perdí masa muscular y estoy en mi peso normal. Me siento mejor que nunca: nunca más alergia, moco, bronquitis, era asmática y dejé los lácteos y se me fue todo eso. Por eso me animo a contar lo que a mí me hizo bien, no es que lo recomiendo yo, yo lo cuento. Y Martín Guzmán que es médico orthomolecular, me dio el último empujón para hacer ayunos intermitentes que son ayunos que hacés a la noche mientras dormís. Solo cenás más temprano y desayunás más tarde y ya tenés 12 horas de ayuno, eso ayuda a limpiar tu sangre, a limpiarte por dentro.

¡Cuánto has aprendido Valen, y siempre le pusiste el cuerpo!

Sí y muchas veces fue una búsqueda personal. Por ejemplo, cuando comencé terapia floral fue porque los médicos no me daban la respuesta que yo buscaba referidas a la fertilidad, en ese momento. Esto no puede ser blanco o negro, tiene que haber algo vinculado desde adentro. Creo en lo holístico, creo que somos un todo: cuerpo, mente y alma, y que si algo dentro de eso no está en coherencia, se desfasa todo.

Lo que no aceptas te condiciona, te duele, te tira para abajo. Parece una frase trillada, pero lo que sucede conviene".

Flor Mallagray
Charla con Valen.

Tres consejos de Valen a la hora de emprender



1- Conectá con tu misión y pensá de qué manera, con eso, vas a ayudar a la comunidad.
2- Buscá un coach, alguien que te vaya guiando.
3- Levantate y hacelo.

Gente que la inspira

  • Sebastián López: Se reencontró con la música de la mano del músico de Los Tekis. 
  • Lain García Calvo: Un autor exéntrico, que la divierte y que "dice mucha verdad". 
  • Vicky Villamayor. Es su mentora, “una abridora de juegos”. 
  • Cecilia Sampayo: Su primera instructora de Yoga. Le dijo: “lo que sucede, conviene”.
  • Martín Guzmán: Es el médico orthomolecular que la introdujo en el ayuno intermitente y en una alimentación más consciente.