Maru Burgos: "No soy políticamente correcta, nunca lo fui y no lo voy a ser ahora"

Maru Burgos: "No soy políticamente correcta, nunca lo fui y no lo voy a ser ahora"

por

Raquel Abraham

Periodista. Jujeña y apasionada de mi provincia.

KIT PRIVADO DE MARU

Ropa: Jean de buen calce, remera, zapatillas o stilettos de colores.  

Perfume: Lady Million de Paco Rabanne.

Un plato: Asado en familia.

Un vino: Valmont, por el significado que tiene en mi vida.

Un libro: El caballero de la armadura oxidada y El principito.

Una serie: La reina del flow y La casa de papel.

#Entrevista

Flor Mallagray
Ilustración: Emiliano Haedo.

Conozco a Maru Burgos desde hace 11 años. Estábamos en la plenitud de nuestros veintilargos, y las dos recién en la línea de largada de nuestras carreras profesionales. El destino nos reunió a ambas en Canal 4. Habíamos sido convocadas para conducir, junto a Claudio Serra, el noticiero del mediodía y el de la noche, sin saber todavía quién haría cuál. Hasta ese momento solo había conductores varones, así que era toda una novedad para el canal y para la teleaudiencia, que nos incorporen a nosotras. Como yo me casé en marzo de 2009 y me fui de luna de miel, Maru comenzó con el noticiero del mediodía y  de la noche ¡por partida doble! Finalmente su estilo espontáneo y natural, se amalgamó mejor al mediodía y yo quedé en la segunda edición de las 21.  Maru condujo casi por 10 años ininterrumpidos la primera edición de Canal 4 Noticias.

Flor Mallagray
Maru Burgos. Crédito: Clap - El Cuatro


Si hay algo que destaca a Maru es esa sonrisa amplia y franca. Jamás pasa desapercibida porque es verborrágica, tiene un timbre de voz potente y hace bromas todo el tiempo, la mayoría con doble sentido. Por eso desde el primer día pegó la mejor onda con todo el equipo de trabajo. Los hombres decían “dos mujeres solas entre tantos varones, seguro pelean”, por esa fama que nos hacen a las mujeres de ser competitivas y medio “brujas” entre nosotras, pero la realidad es que durante los cinco años que trabajamos juntas, no había forma de que nos peleemos. Maru es tan habilidosa que me peinaba antes de salir al aire, nos prestábamos ropa si alguna se había olvidado algo, nos ayudábamos con las tareas laborales, nos hicimos el aguante cuando nos embarazamos y tuvimos que cumplir doble turno en el noticiero para que la otra pueda maternar tranquila. Ahora hay muchas chicas, ¡pero antes éramos solo nosotras dos, así que éramos literalmente ¡irreemplazables!

Flor Mallagray
Maru Burgos, Cristian Almazán, Raquel Abraham.

A medida que escribo estas líneas se me vienen infinidad de recuerdos, casi todos divertidos: cuando yo rompí la escenografía recién comprada para el noticiero (y nos reímos todos menos la gerencia, obvio), algunos asados en la casa de compañeros, incluida la de Maru. Quedé sorprendida porque era obsesiva en cómo colgaba las toallas del baño…al estilo Mary Kondo, todo ordenadito. Y ahí me di cuenta de que Maru era una persona especial, que hacía mil cosas a la vez, que las hacía mejor que bien y con una actitud positiva y proactiva. Era la empleada que cualquier empresa sueña con tener, una máquina de laburar que a todo lo que le proponían decía que Sí, sin imaginar las consecuencias. Y yo creo que ese espíritu ha sido el secreto de su éxito profesional. “Lo cierto es que desde el primer día, mi carrera no ha dejado de sorprenderme”, confiesa Maru, quien además de periodista es mamá de Antonio (8) y Francesca (6): “Ellos me enseñan y contienen minuto a minuto”, expresa en esta entrevista que estás por leer, y que con una honestidad que se agradece, la pinta de cuerpo entero: una mamá laburante, que da todo en su vida personal y profesional.

Flor Mallagray
Maru Burgos. Crédito: Clap - El Cuatro.

Te toca hacer periodismo en un momento inédito del país y el mundo. ¿Cómo lo vivís desde lo profesional? ¿En qué cambió tu rutina de trabajo?

Sí, me toca hacer periodismo en este tiempo de pandemia. Nunca me hubiese imaginado que estaríamos viviendo una situación similar. En lo profesional es un gran desafío, mi cuarentena como la de tantos es trabajando. Fue y es todo un reto, primero educar, educarnos todos y conocer de qué se trata esto, y después mantener a la gente informada, pero ojo, informada no significa abrumada. Hoy hay otra pandemia que es la de la sobre información, por lo que hay que intentar regular las dosis de noticias sobre el tema para no crear psicosis.

Mi trabajo cambió rotundamente, junto a Claudio Serra, un gran compañero, comenzamos el programa de radio, en Radio City,  de 8 a 14hs, se trata de un programa solo para estos tiempos. Pero los cambios se ven ahí, en la radio, por las mañanas, durante la tarde en el diario todojujuy.com y por la noche en el noticiero de Canal 4. Hoy más que nunca la gente necesita estar informada, y el reto está en poder informar, entretener y alegrar a la gente en estos tiempos que tanto necesita despejar la cabeza.

Los medios tienen un rol preponderante en la concientización y prevención de la pandemia, pero a veces también infunden temor y pánico. ¿Qué aprendiste en estos meses sobre el modo de informar?

Tal como decís. En estos tiempos de pandemia, también estamos viviendo quizás una de las peores facetas de los nuevos medios de información o desinformación. Hoy más que nunca debemos basar nuestra atención en medios confiables, que transmitan la información con respeto y bajo normas explicitas. No se puede estar divulgando libremente cualquier escrito que nos llega sin una base sólida de veracidad.

Por otro lado, está el aspecto humano. Esa parte que muchas veces por dar la primicia nos olvidamos de contemplar. La estigmatización de las personas, el rotular a la gente por lo que creemos que pasó o que hizo. El suponer antes de saber es otra gran epidemia en medio del COVID-19. Por eso el trabajo del periodista creo que se volvió fundamental. Hacerse creíble con fuentes confiables e información seria. Hoy no cuenta la primicia, sino la verdad para no crear caos es un mundo que está muy golpeado.

Flor Mallagray
Maru Burgos. Crédito: Clap - El Cuatro.

Desde lo personal, ¿cómo vivís este momento con tu familia, cómo les explicas a tus hijos lo que pasa, que no tienen clases y no pueden ver a sus amigos?

Ufff… ¡qué complicado! creo que los chicos saben más que nosotros, ellos me enseñan a mí, me contienen minuto a minuto. Se han convertido no solo en mi cable a tierra sin en mis pilares. Ellos entienden este momento, aprenden a cuidarse y cuidar del otro, y por sobre todo me ayudan a ver el lado positivo de las cosas…

Mis hijos, Anto y Fran me saltaron el otro día con su punto de vista sobre este tema: “mamá el hombre se viene portando mal, le robamos el lugar de los animales y hoy los animales pueden estar sin miedos. ¡Qué triste que no podamos estar todos juntos! ¿No?”...y eso te hace pensar y replantearte muchas cosas. Por otro lado mi familia fue mi ayuda permanente. Aprendimos a cuidarnos entre todos, a estar pendiente del otro, a preguntar si necesitas algo del súper o a farmacia…cosas simples que habitualmente no las hacíamos.

Con el tema amigas…jajaja…se reactivaron los grupos de WhatsApp pero esta vez con charlas amistosas, videos creativos que te sacan una sonrisa…estamos cambiando todos.

¿Qué es lo primero que te gustaría hacer cuando se levante definitivamente la cuarentena?

¡Hacer un asado con toda la familia! No sabés cómo deseo eso. Además con los chicos pensamos la actividad perfecta…obvio, perfecta para ellos, pero bueno… ¡jajaja! Queremos organizar un pijamada apenas termine esto con algunos de sus amiguitos en Yala, hacer fogata, comer choripanes y dormir en carpa… ¡vamos a ver qué sale!

Flor Mallagray
Maru, con Fran y Anto.

¿Creés que algo va a cambiar en el mundo cuando todo esto pase, que nos dejará algún aprendizaje como sociedad?

Ojalá que así sea…estoy convencida de que algo mal estábamos haciendo como sociedad. Y de todo corazón espero que algo aprendamos de todo esto.

Hoy, a más de una mes que nos cambió la vida, me atrevo a ser optimista y creer que todo este esfuerzo que llevamos adelante más todo lo que vendrá no será en vano. Ya cambiamos nuestras formas de relacionarnos. Hoy nuestra ventana al mundo pasó de ser el diálogo cara a cara a una pantalla de celular o computadora. Hoy dejamos atrás los abrazos por saludos con el codo o un fraternal “hola” desde lejos. Nuestro legado cultural está cambiando, nuestro acervo de costumbres se ve modificado.

 

El vértigo de los medios


¿Cómo te encuentran estos 10 años de profesión? Hiciste una sólida carrera periodística, principalmente en el multimedio El Cuatro, y seguís eligiendo trabajar allí. ¿Cómo se mantiene la chispa encendida?

Qué locura estar hablando de esto con vos. Creo que la gente no sabe que, hace  ya 11 años, una dulce vocecita me llamaba y me incentivaba a que haga la prueba para que ingrese al canal. Y esa eras vos. Apenas habías ingresado al canal, te animaste a llamarme para ser compañeras…era raro…éramos las únicas mujeres en medio de un ámbito de periodistas varones que siempre nos trataron de la mejor manera. Agradecida de eso cada día.

Ya pasó el tiempo, un tiempo que me encuentra hoy haciendo radio, escribiendo para el diario todojujuy.com y en la conducción de las noticias. Un tiempo donde no podés quedarte quieta.

En mi caso incursioné en la actividad pública, una linda experiencia, pero mi corazoncito seguía aquí, en las noticias, en el hablar con la gente directamente. Estamos en un ambiente donde no nos podemos quedar, hoy la inmediatez pasa por el ¡ya!, la noticia deja de ser noticia en 5 minutos, y los canales de comunicación se han diversificado de una manera abrumadora. Hoy más que nunca, hay que capacitarse permanentemente.

La chispa….la chispa te la da el día a día. El dejar que la imaginación vuele, en mi casa juego a un papel, en la tele…soy esa parte seria de mi personalidad sin dejar de ponerle un poquito de sal y pimienta; mientras que en la radio me permito un toque más de soltura, y a la gente le gusta, se prende…la radio es la compañía más la información, por lo que jugar está bueno.

Flor Mallagray
Crédito: Clap - El Cuatro.

Hace algunas semanas que te podemos escuchar también en Radio City. ¿Sentís que la radio es más tu lugar, o preferís la adrenalina de la TV en vivo?

¡No parás de hacer preguntas complicadas vos! No sé cuál es más mi lugar. Me siento cómoda en los tres medios. El gráfico me gusta muchos, pero la radio y la tele tienen magia. Como te decía, la tele es prepararse, como para hacer una obra de teatro, vas te cambias, peinás y maquillás para salir al aire. Pero, al aire sos vos y tu compañero, falta esa ida y vuelta del teatro.

Hace un par de años empecé con Arriba Jujuy a las 6 de la mañana, después la maternidad y la vida misma. Ese tiempo duró 2 años y dejé la radio. Hoy nuevamente de la mano de “los locos de la gerencia” (ojo que digo así de una manera buena..jajaj) volví a la radio en este horario complicado de 10 a 14hs, donde sos compañera pero a la vez los ojos de los que pasa afuera. Aquí me animo a ser yo. Juego con la gente, canto, rio…y ojo, también me permito estar triste. La radio tiene esa magia del trato directo…

Así que me mataste, no sé dónde me siento más cómoda…me gustan los medios, amo hacer lo que hago.

Una mujer que pisa fuerte


En estos tiempos en los que tanto se habla de paridad de género y los derechos de la mujer, ¿cómo vivís la profesión en este sentido? ¿Sentís que hay igualdad en el acceso a los espacios de poder o todavía exiten prejuicios y diferencias?

Mirá, yo nunca me sentí discriminada por ser mujer. Sé que me van a criticar por lo que te voy a decir, pero bueno…yo no soy políticamente correcta, nunca lo fui y no lo voy a ser ahora. Me parece que lo primero de todo es el respeto, y en mi caso lo tuve. Por otro lado, los lugares se ganan por capacidad, no por un cupo, por lo que si de verdad tenemos respeto, las capacidades afloran. Pero bueno, eso no pasa tanto. Vivimos en una sociedad machista, tanto de hombres como mujeres, ojo. Por otro lado, no somos iguales, todos somos diferentes, me inclino por la equidad.

En cuanto a los espacios de poder, el ámbito de la política y los partidos políticos siguen siendo meramente machistas. Se ve a nivel nacional y provincial los jefes de bloque siguen siendo “ellos”, ¿y la mujeres?

Flor Mallagray
Crédito: Clap - El Cuatro.

¿Alguna cuenta pendiente desde lo profesional?

Creo que es propio del ser humano tener nuevos sueños y metas. La mayoría somos cero conformistas, por lo que siempre me quedan cuestiones pendientes a nivel profesional. Me capacito para lograrlas, pero no me vuelvo loca, también dejo que el destino siga su rumbo y que el día a día me sorprenda, como lo viene haciendo. ¡Ojo!, esto no quiere decir que dejo mi carrera al compás del viento, yo tomo el timón, pero no me vuelvo loca. Lo cierto es que desde el primer día, mi carrera no ha dejado de sorprenderme.

¿Y desde lo personal?

En lo personal trato de llevarme por dos frases o ideas…dejo que la vida me despeine, el día me sorprenda; y un paso a la vez. Mi ansiedad, con la cantidad de cosas que quiero lograr, me pone loca. Intento evitar el estrés, la ansiedad que bloquea y vamos paso a paso. En lo personal tengo mil pendientes, para conmigo, como también para con mis hijos. Pero vamos bien, un paso la vez.

Si no fueras comunicadora social, ¿qué te gustaría hacer?

Amo ser lo que soy…pero en caso de no ser comunicadora social me encantaría ser…y no te rías…abogada de familia. Todos en mi familia son abogados, papá era abogado y realmente mi gran modelo. Si bien él se ocupaba de otros temas como penal o constitucional principalmente, a mí me gustaría hacer familia, y principalmente abogada de esos padres que no pueden ver a sus hijos, en caso donde los menores son usados como rehenes en una situación o disputa que debe ser de dos. No me animo a decir que es una deuda pendiente en mi vida, pero sí te digo que es un gran deseo y que convertirlo en realidad solo depende de mí.

Volviendo a la familia, tenés un trabajo que te demanda mucho tiempo y cuerpo, ¿cómo manejás las ausencias, ¿sos culposa con tus hijos o por el contrario, sentís que les enseñás lo que es trabajar y cumplir los sueños?

Las dos cosas, jaja…soy recontra culposa, pero trato de sentirme un poco mejor haciéndome la idea de que les estoy mostrando con el ejemplo las cosas. En mi casa, desde chica, mis papás me enseñaron que todo se gana con esfuerzo y perseverancia, y eso intento hacer yo. Mostrarles a mis hijos que si mamá sale a trabajar todos los días es para que todos estemos bien, hoy el tener trabajo es una bendición, y si además trabajamos de lo que nos gusta estamos en la gloria.

Creo que es propio del ser humano tener nuevos sueños y metas. La mayoría somos cero conformistas, por lo que siempre me quedan cuestiones pendientes a nivel profesional".

Flor Mallagray
Maru con sus hijos.