27 de octubre de 2021

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Lisandro Aguiar: “La idea es partir desde lo que nos une y no desde lo que nos separa”

Lisandro Aguiar: “La idea es partir desde lo que nos une y no desde lo que nos separa”

por

Raquel Abraham

Periodista y comunicadora. Amo contar historias y mostrar el brillo de cada persona que entrevisto.

Fotos: Ollie Wright

#Entrevista

El dirigente jujeño nos cuenta cuál es su mirada sobre la política, las satisfacciones y dolores que le trajo la función pública y sus aspiraciones a futuro.

Flor Mallagray
Lisandro Aguiar.

La política está presente en cada momento de nuestra vida. Aunque muchos se declaren apolíticos, en realidad, esa también es una posición política. Y aunque creamos que solo los dirigentes del estado o quienes militan en partidos son los únicos que hacen política, todos de alguna manera lo hacemos en menor escala: la visión que tenemos del funcionamiento del mundo, de nuestro país, de nuestra comunidad, de nuestro barrio y hasta de nuestra familia, está condicionada por una mirada ideológica, por negociaciones permanentes, por el arte de persuadir, para en última instancia transformar una realidad.

Es por eso que hoy te traigo esta entrevista a Lisandro Aguiar (45), presidente del Concejo Deliberante de San Salvador de Jujuy por la UCR, para conocer su faceta más humana, su visión de la política y de la realidad con la que le toca lidiar cada día. Hablamos también de cómo era la política cuando él comenzó a militar y cómo observa que la viven los jóvenes de hoy. También analizó el desafío que representan las redes sociales a la hora de comunicarse con la gente y la supremacía de la imagen por sobre los proyectos o discursos: “Ese es un problema de la sociedad moderna, el llevarse por las imágenes y no escucharnos. Tenemos que aprender a ser simples y sencillos al momento de transmitir las ideas”, expresó Lisandro.

Flor Mallagray
Lisandro Aguiar.

Conversamos distendidamente en la galería de su casa. Lisandro es un hombre de mucha elocuencia y convicción al momento de manifestar sus opiniones, pero con un temperamento apacible y la intención de construir acuerdos, a pesar de las distancias ideológicas que pudieran surgir en una discusión: “La idea es partir desde lo que nos une y no de lo que nos separa, si partimos de lo que nos separa, es muy difícil que podamos llegar a un acuerdo. En cambio si partimos de aquellos puntos en los que estamos de acuerdo, de ahí se puede ir generando algo. Creo en ese tipo de construcción”.

Flor Mallagray
Entrevista a Lisandro Aguiar.

¿De dónde viene tu interés por la política, venís de familia radical? 

No viene de familia porque mis padres fueron abogados, los dos fueron jueces. Se debatían las cuestiones públicas, pero puntualmente la política partidaria no se discutía mucho. No tenían ningún tipo de afiliación. Mis padres desarrollaron una carrera intachable. Mi madre es una de las abogadas más importantes que tuvo la provincia de Jujuy. Quiero destacar que mi mamá hoy es conjueza de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Está ejerciendo ese cargo ya jubilada pero es un honor para nuestra familia, una jujeña y mujer. Ella me inculcó mucho los valores y la idea de justicia, de dar a cada uno lo que le corresponde. Desde niño sí recuerdo que a los 8 años me tocó vivir el proceso del paso de la dictadura a la democracia, a mi padre lo eligieron presidente de mesa y él me invitó a ir. El día de las elecciones presidenciales me desperté a las 6.30 y me fui con él a vivir el proceso. No entendía muy bien qué pasaba pero sí sentía que la gente estaba viviendo algo muy importante, la alegría, el volver a votar. Creo que eso me marcó muy fuertemente. Siempre tuve algún tipo de inclinación por la cosa pública. Yo soy jujeño y amo Jujuy, trabajar en transformar la realidad es muy importante.

¿Tus comienzos políticos entonces fueron en la universidad?

Empecé a trabajar con algunas agrupaciones, luego me fui a vivir a Buenos Aires, allí comencé a trabajar como abogado independiente y luego como asesor en el Congreso Nacional. Allí hice una maestría en derecho administrativo y una maestría en ciencias políticas. Y cumplidos seis años en Buenos Aires, decidimos el regreso a Jujuy. Ya estaba casado, con hijos y la idea era volverme y que mis hijos se críen y crezcan acá, mirando estos cerros hermosos y compartiendo nuestra cultura, nuestra gastronomía y nuestros afectos. Al poco tiempo, al año de volver  me convoca el intendente Jorge.

Flor Mallagray
Lisandro Aguiar.

Y allí comenzó un “matrimonio político” que dura hasta la actualidad…

(Risas) Sí, nos conocemos mucho, compartimos mucho la forma en hacer política y nuestra visión.

Y comparten estilos ¿no? Son moderados y no buscan ir "al choque” al momento de defender una idea.

Creo que lo importante es escucharnos. En estos momentos tenemos un Concejo Deliberante en el que somos minoría y sin embargo pudimos sacar muchas ordenanzas. La idea es partir desde lo que nos une y no de lo que nos separa, si partimos de lo que nos separa, es muy difícil que podamos llegar a un acuerdo. En cambio si partimos de aquellos puntos en los que estamos de acuerdo, de ahí se puede ir generando algo. Creo en ese tipo de construcción.

¿Cómo has ido viendo los cambios en la convocatoria política desde el 83 para acá? ¿Crees que ahora las discusiones públicas se dan en las redes sociales?

Sí, creo que en esa época (los 80) había un ánimo de participar muy grande, había habido mucha proscripción y cercenamiento de las libertades y eso hacía que la gente quiera salir a expresarse activamente. Hoy de alguna manera, la democracia, aunque perfectible, está consolidada y eso impacta en las ganas de mucha gente de involucrarse en la cosa pública. Por ahí veo que mucha gente, cuando llega a su casa, quiere descansar (con mucha razón) entretenerse, luego de una jornada agobiante de trabajo, o de atender a los hijos, por ahí meterse a ver un programa político es complejo. Pero creo que tenemos que darnos un espacio para debatir estos temas, con mucho respeto. Lo que hay que debatir son ideas y proyectos, no personas. Ahí tenemos el desafío. Justamente en una campaña política se les da a conocer a los vecinos a los candidatos: qué hicieron y qué quieren hacer, y en el sistema democrático eso es muy importante. No se puede ser libre si no se conoce. Por eso creemos que la educación es fundamental porque es lo único que libera a los pueblos.

Flor Mallagray
Lisandro Aguiar.

La política como herramienta de cambio


Decías que lo importante es hablar de proyectos y no de personas. Pero yo veo hoy en día que mucha gente vota en función de lo que le parece cierto dirigente desde lo personal, si le cae o no le cae bien, es decir, de un modo más pragmático. ¿Cómo se hace para transmitir ideas y en última instancia que la gente les crea?

Ese es un problema de la sociedad moderna, el llevarse por las imágenes y no escucharnos. Tenemos que aprender a ser simples y sencillos al momento de transmitir las ideas. Yo en la ciudad intento poder dialogar con el vecino de acuerdo a lo que te plantea y a sus necesidades. Nosotros por ejemplo con el “Chuli” planteamos la necesidad de lugares de encuentro. La ciudad de San Salvador tenía pocos lugares, las veredas son muy angostas. Allí se planteó la idea de ensanchar veredas, que confiterías y restaurantes salgan afuera, transformar la plaza principal con fuente. La plaza Belgrano no tenía vida. Esto multiplicado en toda la ciudad. Y con grandes parques. El parque San Martín tiene más de 100 años, y en esta gestión se construyeron dos parques que son impresionantes. El Xibi Xibi cambió la ciudad, son 33 hectáreas de parque, el San Martin tiene 7. Y el parque Belgrano en Alto Comedero que muchos no lo conocen. El parque tiene 17 hectáreas. Alto Comedero tiene el 30% de la población de la ciudad y no tenían un espacio verde de envergadura. Son cuestiones que te van transformando la calidad de vida. Como decía Sarmiento, “los parques son los lugares más democráticos que tiene la ciudad”.

¿Cómo ves la juventud hoy, qué temas les interesan a los jóvenes? 

Hay algunos jóvenes muy interesados en la política de diversos partidos. Y otros chicos que no están interesados. Ese es nuestro desafío también, de llamarles la atención. Tienen que saber que si hay algo que no les gusta de la sociedad lo mejor es involucrarse, desde su lugar. Se pueden involucrar en el centro vecinal, en un ONG, es involucrarse por la cosa pública. Hay diversas opciones, no necesariamente haciendo política partidaria, y se puede mejorar la calidad de vida de mucha gente.

Flor Mallagray
Lisandro Aguiar.

¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones que te dio tu actividad política?

El BEGU (Boleto Estudiantil Gratuito Universal) para mí fue un antes y un después. El año pasado cuando participábamos de los rastrillajes tuve un momento muy feliz y uno muy triste. En Alto Comedero una familia salió y nos agradeció y nos dijo que rezaba por nosotros, lo que me hizo emocionar y hasta me hizo derramar unas lágrimas. Pero al poco tiempo tocamos una puerta en Santa Rosa y era una familia que acababa de fallecer el padre por covid el día anterior y el momento fue muy duro, hicieron catarsis y estaban muy enojados, con razón. Nuestro desafío es siempre estar presente. Quizá no sintieron el suficiente acompañamiento del estado, y fue muy duro. Esta función te da muchas satisfacciones pero también te puede generar dolor.

¿Te pesó en algún momento la mirada de los otros, el hecho de que mucha gente ve a la política como algo sucio?

Mi abuela me decía, “si te gusta la política te vas a tener que comer algunos sapos”. Pero puntualmente de acusaciones no he tenido problemas. Transito por la calle solo, sin ningún tipo de inconveniente. Se me acerca gente que me plantea ideas, proyectos propuestas, y eso es muy lindo porque me sirve para generar ideas en el Concejo Deliberante. Muy pocas veces he tenido situaciones de violencia o insultos, y siempre fue relacionado a algún sector político más que a un vecino espontáneamente.

¿Cuáles son tus aspiraciones personales dentro de la política?

Formo parte de un proyecto que quiere transformar la ciudad. No es sencillo todos los días que 200 mil personas se transporten, o recolectar los residuos todos los días, o garantizar la iluminación de plazas y barrios y trabajar el desarrollo cultural y social. Son todos desafíos propios de la vida en la ciudad. En eso venimos trabajando, me siento muy cómodo con poder avanzar en ese sentido.

Flor Mallagray
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