Ami Bondía: “La marca personal es la herramienta más potente para cumplir los sueños”

Ami Bondía: “La marca personal es la herramienta más potente para cumplir los sueños”

por

Raquel Abraham

Periodista. Jujeña y apasionada de mi provincia.

Fotos: Gentileza de Ami Bondía. 

#Entrevista

Flor Mallagray
Ami Bondía.

Si tuviéramos que definir a Ami Bondía en una sola palabra, esa sería “soñadora”. ¿Y cómo más podemos llamar a una mujer que se propuso metas extraordinarias, planificó los pasos, y logró cumplirlas? Corría el año 96 y Ami era una quinceañera de Valencia, España, que, como tantísimas otras, era super fan de Alejandro Sanz. Pero su admiración iba más allá de comprar todos sus discos y asistir a todos sus conciertos. Ella quiso conocerlo primero, y una vez que lo logró, decidió que quería trabajar con él. Diez años después se convirtió en su jefa de prensa. Suena un poco a cuento de hadas, ¿no? con final feliz, esos que raramente nos tocan en la vida real. Pero Ami asegura que el primer paso para cumplir nuestros objetivos es “soñar en grande”, y claro que el segundo, prepararse y planificar el camino.

A partir de su firme convicción de querer trabajar con Sanz, Ami estudió, primero periodismo y luego se especializó en la industria de la música: “Estuve mandando curriculum dos veces por año a las oficinas de Management – cuenta Ami -, no me respondían. Pero la realidad es que es currículum tenía una línea más, una línea más”, hasta que sonó el teléfono 10 años después de haberse trazado su propósito: “’¿Ami Bondía?’ Sí sí, soy yo. Te llamamos de la oficina de management de Alejandro Sanz, tenemos una pila de currículums tuyos de estos diez años, tenemos curiosidad por conocerte”, recuerda Ami entre divertida y emocionada. Y allí sintió que tocaba el cielo con las manos, y se dio cuenta de la fuerza que tiene en nuestro cerebro tener en claro qué deseamos, y luego el cómo, de alguna manera llega.

Ami es, como su nombre lo sugiere, super amigable, derrocha simpatía. Hoy se dedica a ayudar a otros (escuelas, organizaciones, empresas), a cumplir sus sueños a través de la educación emocional y el desarrollo de la marca personal. Además es autora de dos libros: “Un café con Chan. Cómo cumplir sueños con personal branding" y “Mundo de valientes”: “Me di cuenta de que la educación era la semilla de los sueños, que si yo había cumplidos mi sueño no había sido porque el sistema educativo me había dado las herramientas sino porque mi familia me había dicho: ‘tú vas a conseguir todo lo que tú quieras’ y yo me lo creí”.

Flor Mallagray
Ami Bondía.

¿Cuáles son los pasos para concretar los sueños? Podemos soñar en grande o pequeño. Vos de chica soñaste en grande, conocerlo primero, y trabajar después, con Alejandro Sanz.

Hay personas  que deciden soñar en grande o soñar en chico, pero hay que apostar por hacerlo en grande, porque de repente, como dice Henry Ford, “si crees que puedes como si crees que no puedes es verdad, ¿no?” Depende de lo que tú creas. Y yo he creído que iba a trabajar con Alejandro Sanz. Era de las que iba a los conciertos, no me perdía nada de él, me carteaba con otras seguidoras y una de ellas me dio la dirección de su casa, me fui con toda la familia a Madrid porque yo era menor de edad, tenía 16 años, y me quedé esperando en la puerta de su casa con la suerte de que (un problema, que a veces se convierte en oportunidad), era un día radiante, de sol precioso, se nubló, empezó a llover, granizo, y al oír la lluvia Alejandro se asomó, vio a una pobre niña toda mojada de arriba abajo, y salió una persona por mí con un paraguas y me metió dentro de la casa, y ahí lo conocí por primera vez. Ahí logré que me firmara, sacamos fotos y otras cosas y a mí no se me ocurrió otra cosa, que mirarle y decirle: “¿te puedo invitar un café?” Él me dijo: “Hoy no va a poder ser, pero te prometo un café”.

Lo que él no sabía es que yo me lo iba a tomar muy en serio. Yo dije, yo quiero volver a verle, pero no como fan, sino como profesional, descubrir al artista que pone la banda sonora de mi vida, conocer a la persona que hay detrás del personaje. Y de ahí empezó un camino de diez años en los que estuve mandando curriculum dos veces por año a las oficinas de Management. No me respondían. Pero la realidad es que es currículum tenía una línea más, una línea más. Estudié periodismo, que era una carrera que me podía dar la posibilidad de conocer a ciertas personas, (yo con una entrevista a él ya hubiera estado feliz), pero la realidad es que no se dio. Entré a trabajar en la televisión, pero ahí no venía, no era el tipo de programa en el que yo estaba, entonces dije: “Bueno, me meteré dentro de la música”. Entré en el Festival Viña Rock, estudié música en Barcelona, y allí hice un posgrado y que cuando terminabas, te daban posibilidades de hacer práctica. Y dije bueno, voy a mandar otra vez el currículum y como no me llamaban dije: me voy con mi cv bajo el brazo, de Barcelona a Madrid y cuando estaba en la boca del metro “Arturo Soria”, que es la más cercana a su oficina, me sonó el teléfono: “¿Ami Bondía”? “Sí, sí, soy yo”. “Te llamamos de la oficina de Management de Alejandro Sanz, tenemos una pila de currículums tuyos de estos diez años, tenemos curiosidad por conocerte”. Y ahí empezó. Entré como asistente en el Departamento de Comunicación, hasta que llegó el momento en que me ofrecieron ser su jefa de prensa y eso me cambió la vida, y sobre todo, la forma de pensar: de que con esfuerzo y tenacidad, todo es posible.

Flor Mallagray
Ami con Alejandro Sanz y el equipo de Prensa.

¿Cómo fue tener al frente a Ale Sanz después de diez años? ¿Cumplió tus expectativas, las superó…?

Cuando yo lo miraba me ponía roja como un tomate, estaba fascinada. Solo puedo decirte que en esa primera etapa él se portó fenomenal y la expectativa fue superada. Es verdad que yo fui cambiando, porque me fui haciendo mayor y acostumbrando y comencé a ver a la persona, con la admiración de un líder, pero no como una chiquilla que se ponía super nerviosa cuando lo veía.

Logré que Alejandro Sanz me firmara, sacamos fotos y otras cosas y a mí no se me ocurrió otra cosa, que mirarle y decirle: ¿te puedo invitar un café? Él me dijo: Hoy no va a poder ser, pero te prometo un café”.

Increíblemente, después de cuatro años de trabajar con él, decidiste renunciar. ¿Cómo y por qué sentiste que era ya un ciclo cumplido? 

A mí me encantaba mi trabajo, pero era un trabajo que me dejaba sin vida personal. Me pasaba la vida viajando y no dejas de vivir la vida del artista que tienes al lado, pero no tu vida. Apareció una vocecita, el pepito grillo como podemos llamarla, que cuando me dieron las fechas de las siguientes giras, yo no le hacía caso pero al subirme a un avión me entro como un ataque de ansiedad, me faltaba el aire y dije: Esto no, hay un desequilibrio por acá. Para mí es muy importante la vida personal, me perdía muchos acontecimientos. No sabía si las navidades las iba  a pasar en casa, o si iba a poder ir a la boda de mi mejor amiga. Entonces cuando tuve el ataque de ansiedad no lo dudé y al lunes siguiente cuando volví a la oficina dije que me iba, ante la sorpresa de toda la oficina y mía también, porque como se dice, me iba con una mano adelante y otra detrás. Pero fíjate que yo pensaba que nunca más me iba a ilusionar y la vida te sorprende.

¿Y te volviste a ilusionar con la misma intensidad con tus siguientes proyectos?

Sí te puedo decir que incluso…bueno, más no me voy a atrever, pero sí de una manera más madura con un propósito de vida. En aquel momento era como vivir algo en el momento de: “tengo este ídolo y quiero trabajar con él”…

Tocar el cielo con las manos...

Sí, efectivamente. Pero cuando dejé ese trabajo me puse a hacer el doctorado en Inteligencia Emocional aplicada la Comunicación, entré a trabajar a una ONG en proyectos educativos con niños y ahí me di cuenta de que la educación era la semilla de los sueños, que si yo había cumplidos mi sueño no había sido porque el sistema educativo me había dado las herramientas, sino porque mi familia me había dicho: “tú vas a conseguir todo lo que tú quieras” y yo me lo creí. Ahí me di cuenta de que la educación era mi propósito de vida, poder ayudar a otras personas a descubrir su propósito, su qué en la vida, y una vez que lo saben, a enseñarles cómo transmitirlo, que es lo que yo llamo la marca personal.

 

Flor Mallagray
Ami, una promotora de la educación emocional.

Propósito de vida y marca personal


¿Qué nos debemos preguntar para averiguar nuestro propósito? ¿Por dónde empezamos?

Dicen que el 80% de la gente no sabe lo que quiere y es una pregunta que todos deberíamos hacernos e irnos de este planeta con esa respuesta clara. Pero para poder descubrirla, teniendo en cuenta que el sistema educativo tradicional no fomenta esa introspección, hay que trabajarlo uno mismo, mirar hacia adentro y darte cuenta, ¿qué te gusta? ¿qué te hace feliz? Y eso significa romper con el ruido y dedicarnos tiempo. Para algunos se llama meditación, para otros leer libros con esa capacidad de mirar hacia adentro, simplemente dedicarte unos minutos al día a pensar en ti: ¿hoy qué te ha hecho feliz?: Qué cosas te hacen feliz y qué tienen en común. Hay un ejercicio que me gusta mucho, que es pensar en los tres momentos profesionales donde habéis sido felices y ver qué te hecho feliz, porque eso que seguramente para ti es fácil porque si no, no disfrutas. Significa que ahí hay un talento, y por lo tanto puede ser un hilito del que puedes tirar para ver si te gusta. Y otra cosa muy sencilla es experimentar, probar. Si te mueves, te apuntas a teatro, a cocina. Haz cursos cortitos a ver si te gustan, si sigues por ahí, pero no te apuntes a una carrera de 4 años, porque si luego no te gusta…Haz cositas pequeñas y luego sigues por allí.

¿Y qué es la marca personal? ¿Todos tenemos una?

Todos tenemos una, es la huella que dejamos en la mente de los demás, todos dejamos un recuerdo. Es eso que cuando conoces a alguien dices “ay qué buena energía me da”, o lo contrario, he estado tres segundos con esa persona y dices “no me gusta”. Ahora, la gestión de marca personal es de cómo manejar que ese recuerdo sea lo más positivo posible, y ahí hay tres etapas: primero, descubrir tus talentos, tu valor diferencial, en segundo lugar preguntarme qué quiero en la vida, en qué soy bueno y cómo voy conseguirlo: un plan de acción para alcanzarlo. Cuando ya sé qué quiero y cómo conseguirlo, el cómo lo comunico en el mundo digital, de manera que mi talento, que lo que tengo yo de único (porque cada persona somos diferentes y especiales y tenemos una misión) cómo lo comunico para que llegue a las personas que me puedan abrir las puertas para cumplir mi sueño. Y por eso para mí la marca personal es la herramienta más potente para cumplir metas y mis sueños.

Flor Mallagray
Ami Bondía.

¿Qué libro nos recomendás, iniciático, para buscar nuestro propósito y marca personal?

Te voy a recomendar el mío que para mí es clave. “Un café con Chan, cómo cumplir sueños con personal branding”, que es un libro que no solo está la teoría y manual de trabajo para que cada persona construya su marca, sino que lo llevo a la práctica. Ya que mi historia no deja de ser un sueño cumplido que logré de forma inconsciente.

¿Sos mamá? ¿Cómo educas a tus hijos con toda esta información de ingeligencia emocional que ya tenés?

Tengo dos mellizas de dos años y medio y con ellas, yo creo que el mejor aprendizaje es el ejemplo, cómo sean sus padres, que ellas te vean personas que “no pierden los papeles”, que no gritan. Nosotros intentamos dialogar, que entiendan. A mí me gusta jugar con las emociones, poner caras de tristeza, sorpresa, para que vayan reconociendo en ellas mismas las emociones.  

¿Creés que las mujeres a veces nos perdemos un poco de los propios sueños cuando llegan los hijos? ¿Son compatibles sueños personales y la familia?

Sí, creo que hay mucho de mentalidad. Yo cuando me quedé embarazada de dos, varios me decían “ya te puedes ir buscando algo de media jornada, sin responsabilidad porque esto te va absorber”. Yo no sé si fue una alegría tan grande tenerlas, que cuando llegaron, aunque estaba de licencia, con una aquí y la otra allá, iba ideando mi segundo libro y lo pude escribir. Es verdad que tengo mi marido y que vamos a medias. Resulta que si tienes un marido que no te ayude, o nadie que te ayude es muy difícil…hay que elegir muy bien cuando uno se casa…(risas).

Y así, como quien se despide de una amiga de años, finalizamos la entrevista en vivo por Instagram, con una sensación de estar muy cerca, y de que los sueños y valores que nos guían en la vida, no conocen de fronteras y culturas, sino que nos atraviesan a todos como seres humanos. Y si ya encontraste tu propósito, como dirían en Valencia: ¡A por él!

Dicen que el 80% de la gente no sabe lo que quiere y es una pregunta que todos deberíamos hacernos e irnos de este planeta con esa respuesta clara".

Flor Mallagray
Ami Bondía.