Guillermo Lobo: "Para cumplir los sueños hay que sudar, trabajar y estudiar"

Guillermo Lobo: "Para cumplir los sueños hay que sudar, trabajar y estudiar"

por

Raquel Abraham

Periodista. Jujeña y apasionada de mi provincia.

Fotos: Ollie Wright

KIT PRIVADO DE GUILLERMO

Ropa: HUMAHUÁ

Plato: Humita y pastel de carne.

Libro: Cualquiera de Umberto Eco. 

Serie: Roma

#Entrevista

Guillermo Lobo es periodista, tiene 49 años y más de 25 de profesión. Si bien hoy brilla en las grandes ligas del periodismo nacional, sus orígenes son humildes y tuvo que redoblar esfuerzos, estudio, sudor, para llegar a donde está. Nació en el pequeño poblado de Volcán, rodeado de los colores quebradeños, y de muy chico tuvo que emigrar a Buenos Aires junto a su familia, en busca de nuevas oportunidades y una mejor vida. Su padre era trabajador ferroviario y se levantaba cada mañana muy temprano para ganarse el pan de cada día: “De mi papá aprendí el concepto de trabajar y esforzarse. Recuerdo una madrugada a las 3.30 o 4, una tormenta espantosa y yo estaba durmiendo con mi hermano. Papá entra y nos mira, nos acomoda la cobija a cada uno, agarra su bicicletita y en medio de la tormenta se fue a trabajar – evoca emocionado -, entonces cada vez que yo estoy por aflojar recuerdo esa cabecita asomándose y esa bicicleta que sonaba yéndose, y me digo: arriba, a trabajar”.

Guillermo desembarcó en Todo Noticias en 1993, en los inicios de la señal televisiva. Al poco tiempo de ingresar al canal, le ofrecen la conducción temporal de TN Ciencia: “Fue totalmente casualidad. Quien estaba haciendo TN Ciencia tuvo licencia por maternidad y luego no siguió en el canal. A mí me pidieron que me haga cargo del segmento por una semana y eso fue hace 25 años”, recuerda divertido. A paso firme fue subiendo escalón por escalón dentro del multimedio y hoy conduce el noticiero central de la mañana, de 10 a 14, junto a la periodista Lorena Maciel. Además, dirige el sitio www.conbienestar.com, de TN digital.

Flor Mallagray
Guillermo Lobo

Admite que gran parte de la responsabilidad de que él hoy se dedique al periodismo, fue de su madre (quien murió en el 2000): “Mi mamá era mucama, y mientras limpiaba casa por casa, ella trataba de auto aprender, agarraba libros de inglés, escribía cuentos con una letra maravillosa, ella comunicaba siempre, sin dudas mi hermana y yo heredamos eso”, asegura.

Guillermo está radiante, de paseo por Jujuy junto a su mujer Karin y sus dos hijos, Gastón y Maia. Siente que de alguna forma quiere recuperar el tiempo que les quitó cuando eran más chicos y él tenía que viajar o hacer coberturas intensivas. “Yo estoy tratando de equilibrar, renuncié a muchas cosas porque quiero estar con ellos y cuando estoy con ellos trato de ver si puedo subsanar algo en el trabajo. Es como una sábana corta, pero tengo muy claro que la sábana va a cubrir a mi familia antes que al trabajo”, afirma.  No obstante, no puede disimular su pasión por lo que hace, al punto tal de encontrarse los fines de semana prendido al celular sin poder desconectar-se: “estoy todo el tiempo con el celu, uno se hace multitask, con sus beneficios y sus perjuicios. Pasa que esto es tan apasionante que disfruto mucho el trabajo”, reconoce.

Es así que aprovechamos el Día del Periodista justamente para hablar de una profesión, oficio y labor que tiene un rol social indispensable, y una entrega absoluta: el periodismo.

Flor Mallagray
Guillermo Lobo

¿El periodismo es una profesión o un estilo de vida?

Es un estilo de vida, es una pasión, uno es periodista todo el tiempo, las 24 horas. Porque si estoy durmiendo y escucho la sirena de bomberos digo, ¿será cerca, será lejos? Y hasta dan ganas de levantarse con el celular para ir a retratarlo. Eso me di cuenta el otro día, es una forma de vida.

¿El periodismo llegó a vos, o fuiste a buscarlo?

Llegó a mí. Como mis papás me llevaron de muy chico a Buenos Aires, los medios de comunicación eran muy importantes: mi mamá extrañaba mucho Jujuy, con lo cual, trataba de escuchar algo de Jujuy o ver algo. Los medios estaban muy presentes en casa, escuchaba mucho a Héctor Larrea, Antonio Carrizo, a Julio Lagos. Y mamá, como típica familia de las provincias que quiere conocer la ciudad, nos llevaba a Canal 9, a Canal 7. Entonces desde chico yo estaba en los medios y creo que mi mamá influyo mucho en eso.

¿Te gustaba comunicar de chiquito?

¿Viste que estamos en el momento del “Ni una menos”, de la mujer que se desarrolla? Mi mamá era eso hace muchos años. Ella trataba de auto aprender inglés, ella limpiaba casa por casa, era mucama, y así agarraba libros de inglés, escribía cuentos con una letra maravillosa. Ella comunicaba siempre, sin dudas mi hermana y yo heredamos eso. Mi hermana es una gran comunicadora y mi mama era estupenda, cómo redactaba, escribía su diario. Me ayudó mucho ella y los docentes que tuve en la primaria y la secundaria.

Flor Mallagray
Guillermo Lobo

De entrada debutaste en las grandes ligas, en los medios más importantes del país. ¿Te imaginás haciendo periodismo en Jujuy?

Siempre. Incluso mi hijo Gastón está estudiando en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER), y de motus propio le hizo una nota a Víctor Hugo, entonces yo digo: Uno puede hacer periodismo todo el tiempo, pero la pregunta incisiva, ser útil a la sociedad puede ser útil desde un Twitter, un Instagram. Esto se lo digo para alguien que tenga su propio blog. Se puede ejercer periodismo desde grandes medios, medios prestigiosos o desde tu propio medio. Hoy más que nunca, la tecnología nos permite eso.

¿En qué momento del país estamos con relación al periodismo y la libertad de prensa?

Creo que estamos siempre en formación, siempre aprendiendo, pasamos por un momento muy bravo como fue el gobierno anterior, que teníamos cercenadas muchas herramientas del periodismo. Con el gobierno actual, con errores y aciertos, sentimos los periodistas que podíamos movernos con más libertad y ahora estamos aprendiendo constantemente. Las nuevas tecnologías han venido a impactar fuerte en nosotros, el tema de las “fake news”, nuestros errores, nuestras limitaciones, sean cognitivas o técnicas, estamos en ese momento. Tuvimos que reeducarnos, pero vemos que tenemos que reeducarnos para seguir en el circuito.

¿Hay tiempo para formarse, a pesar de que la información te demanda casi las 24 horas?

Sí o sí, no es una opción es nuestra obligación. Bethoveen hubiera usado hoy  computadoras para hacer música, y don René Favoloro tendría Twitter. Y cuando Favaloro crea la técnica del bypass siempre estuvo estudiando cómo reformarla y hacerla mejor. Lo mismo pasa con nosotros. Yo comunico hoy ¿lo puedo hacer mejor? ¿Puedo hacer una nota más interesante? ¿Puedo titular mejor? Puedo aprender a usar Instagram, puedo hacerlo mejor en Twitter? Ese es nuestro desafío y es para la comunidad, siempre el foco tiene que estar en la comunidad, en la persona.

Flor Mallagray
Guillermo Lobo

Ya que mencionaste a Favaloro, ¿por qué te volcaste a esta rama del periodismo, salud y ciencia?

Acá vuelve otro capítulo de mi madre. Ella invertía en libros, nos compró unos 20 fascículos de una enciclopedia que se llamaba Cosmos, era lo único que teníamos porque no había tele. Así que esa enciclopedia me sirvió mucho. Cuando agarré el tema salud y ciencia en el canal, me encantó hacerlo y me sigue gustando. Hoy soy recontra curioso. Tengo 49 pirulos, estoy canoso pero sigo siendo un nene. Cuando voy a un lugar pregunto pero hasta por los codos.

Entre dos pasiones


¿Cómo fue convivir con esta carrera y tu familia? ¿Tuviste que renunciar a algo?  

Viajé mucho cuando los chicos eran chiquitos. Por trabajo viajé a la Antártida, a Suiza, una beca en Estados Unidos y eso me quitó mucho tiempo, me doy cuenta ahora y lo estoy tratando de subsanar. Cuando uno está más con la familia, la profesión empieza a bajar porque mandan a otro a la nota y cuando nos dedicamos de lleno a la profesión, vemos que nuestra familia empieza a resentirse. Yo estoy tratando de equilibrar, renuncie a muchas cosas porque quiero estar con ellos y cuando estoy con ellos trato de ver si puedo subsanar algo en el trabajo. Si yo estoy más arriba, hay más luminaria, etc. Pero si mi familia no está bien, yo no voy a estar bien y por eso la decisión de venir a Jujuy, acá con ellos, compartir. Estamos haciendo con Gastón varios documentales. Mi hija Maia quiere incursionar en el modelaje y estoy tratando de que lo hagamos juntos. Karin trabaja conmigo, estamos juntos. Fue mi forma de tratar de ensamblar eso, dos pasiones.

Flor Mallagray
Guillermo Lobo

¿Te gusta el ritmo de Buenos Aires, cómo es la vida en la gran ciudad?

Es una locura, estoy todo el tiempo con el celu. Uno se hace multitask (vos me debés entender) y ya nos acostumbramos, con sus beneficios y sus perjuicios, pero ya me acostumbré.

¿En algún momento ponés un freno?

Trato: hago boxeo y buceo. Pasa que esto es tan apasionante que disfruto mucho el trabajo.

¿Qué le dirías hoy a los chicos jóvenes que están dando sus primeros pasos en el periodismo?

Que tengan bien claro que hay que esforzarse para cumplir los sueños, no basta con proyectar: “quiero tener este sueño”: Hay que sudar, hay que trabajar, hay que estudiar y hay que prepararse. Porque van a entrar en una labor donde la competencia es muy grande, pero los sueños se cumplen. Les diría que sueñen en grande, que sueñen en profundo. Pero lo más importante es que no se olviden que nuestro trabajo, labor y pasión es para la gente. Que no se olviden nunca que lo que tenemos que hacer es para el desocupado que no tiene micrófono, para la persona a la que le mataron el hijo y no tiene una cámara de televisión para pedir justicia. Nuestro trabajo es una función social: un médico cura, un policía debe cuidarnos, un juez debe juzgar, el periodista debe comunicar, lo bueno y lo malo, pero siempre con el foco en el ciudadano.

Flor Mallagray
Guillermo Lobo