Vínculos violentos ¿Qué hay debajo de la superficie?

Vínculos violentos ¿Qué hay debajo de la superficie?

por

Raquel Abraham

Periodista. Jujeña y apasionada de mi provincia.

#Psicología

El psicoanalista Raúl Argüello nos ayuda a desentrañar qué hay detrás de las relaciones violentas y qué aspectos psicológicos están en juego.  "Prefiero hablar de vínculos y no de personas violentas", sostiene el especialista. 

Raúl Argüello

Se entiende por violencia de género cualquier acto violento o agresión, basados en una situación de desigualdad, que se da en el marco de un sistema de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres. La agresión, que puede ser física, sexual o psicológica, puede ocurrir en el ámbito público como privado. Históricamente, se entendía a la violencia de género como un "asunto doméstico", que debía ser resuelto en el ámbito familiar. Esta percepción naturalizada de la subordinación femenina, (que con un fuerte trabajo de concientización se está revirtiendo), contribuye a que muchas mujeres todavía, no denuncien su situación por miedo, vergüenza o culpabilidad.

No obstante, desde el punto de vista psicológico, ante uno o varios hechos de violencia, intervienen aspectos más profundos que dificultan a la mujer la ruptura del vínculo, más allá de la dependencia económica. El psicoanalista Raúl Argüello, prefiere hablar de relaciones violentas, más que de personas violentas, ya que considera que dividir al mundo de forma binaria, en personas buenas y malas, o violentas y no violentas, es alimentar un estereotipo sobre la persona violenta. Sin embargo advierte que, cuando se produce el hecho violento, hay que preservar ante todo a las personas en riesgo (mayoritariamente mujeres y niños) y dar intervención inmediata a la Justicia y las fuerzas de seguridad. 

¿Hay personalidades más propensas a la violencia? 

Todos somos potencialmente violentos mas allá de lo que uno esta dispuesto a asumir de uno mismo. Tanto hombres como mujeres estamos habitados por esa tensión agresiva que le damos más o menos pulso según la circunstancia. Según con quién estamos, qué despierta el otro en nosotros y hasta dónde nos permite llegar en eso. Alguien puede ser muy sumiso en el trabajo y violento en su casa. Y también habrá tipos que lo son, y se llevan a todo el mundo por delante, pero no es la mayoría. Y esto sería generar un prejuicio: decir que un golpeador, todos se dan cuenta que es violento, no necesariamente así. Hay vínculos donde se propician este tipo de interacciones y no nos damos cuenta superficialmente. 

¿Por que algunas mujeres soportan la situación de violencia durante mucho tiempo y a veces sin pedir ayuda?

En muchos casos está muy arraigada la culpa y la vergüenza. La verdadera causa es inconciente. Alguien que es muy vergonzoso por ejemplo, no sabe a qué tiene vergüenza. La causa es desconocida, hay que buscarla y llegar a la verdad en un análisis. Una persona muy culposa tiende a echarse la culpa de todo. Sobre ese fondo es un terreno propicio para que se instale una relación violenta, donde lo que pasa, la persona (en este caso la mujer) va a suponer que tuvo la culpa o no hizo las cosas bien. Hay ramificaciones en el sentimiento de culpa que le va a permitir justificarse y buscar razones para justificar eso que le pasa. A veces hay un concepto de sí misma degradado, pobre, siente que no se merece cosas buenas y estar bien. Esto lo ves en distintos planos, como un castigo de la vida. Desde el sentido común, si a una mujer le pega el marido, se separa y listo. Pero muchas veces les das las herramientas económicas, sociales , legales y persiste en el vínculo y lo perdonan. Hay algo más que se juega en ese vínculo y que la persona desconoce. Nos quedamos siempre en la superficie y allí se hace necesario un trabajo profundo. 

¿Las adicciones al alcohol o a las drogas, pueden desembocar en conductas violentas?

Las drogas y el alcohol son desinhibidores, bajan el umbral de conciencia y control de los impulsos, pero no crean de por sí una conducta violenta. Alguien que no lo es, no porque tome o consuma droga se convertirá en un golpeador. Eso es buscar una causa simple a un problema complejo. Esto lo potencia y permite liberar eso que esta ahí. A veces una persona sumisa, que la ves educada y silenciosa, toma alcohol, y todo ese resentimiento se libera y un día pasa factura y se cobra por todo lo que le hicieron durante la semana, por ejemplo. 

Hay ramificaciones en el sentimiento de culpa que le va a permitir buscar razones para justificar la relación violenta”.

¿Puede revertirse una relación violenta?

Sí, si esto es tratado sí. Hay que evaluar cada caso. Pero decir que esto puede cambiar puede dar lugar a la esperanza y al circulo vicioso. En principio hay que actuar sobre lo concreto y cuando hay situaciones de riesgo intervenir, ver la manera de separar y poner a resguardo a las personas en riesgo. Luego ver qué deciden hacer, y ver si ese vínculo no va mas, o habrá sido una circunstancia en determinado momento, y luego no. Muchas veces se escucha a las pacientes contar que sus padres han sido violentos y que luego no. ¿Pero mientras tanto?

Dijiste al comienzo que todos somos violentos, ¿de qué depende que algunos lo reprimen y otros le dan rienda suelta a la violencia?

A mí me parece interesante hacer hincapié en no pensar que existen las personas buenas y las personas malas, todos en algún momento podemos mostrar algo de esto y nos veamos involucrados en alguna situación así. Lo mismo que existe esa agresividad, también existe una agresividad contra uno mismo. Por eso si no se sabe eso es difícil entender o pensar por qué alguien esta en una relación que le hace mal y atenta contra sí mismo y se hace daño o toma decisiones que le hacen sufrir. Es porque nos habita también ese masoquismo, pulsión de muerte que decía Freud: el goce con la propia destrucción y el propio sufrimiento. Y ahí vuelve la culpa, la persona siente que se merece sufrir y vivir una vida de sufrimiento. El psicoanálisis te permite pensar y hacer un tratamiento analítico que puede tener efecto sobre eso.

Especialista consultado: Lic. Raúl Arguello (MP 257) - Practicante de Psicoanálisis.