La escritura como rutina: ¿Por qué escribir puede ser terapéutico?

La escritura como rutina: ¿Por qué escribir puede ser terapéutico?

por

María Catalina Jiménez

Redactora, correctora y autora del libro "Los lugares que no me pertenecen". (Halley Ediciones).

#Lifestyle

Flor Mallagray
Ilustración: Flori Rodri.

La escritura parece reservada para personas que aún conservan viejas máquinas de escribir y usan plumas. Pero lo que muchos no se dan cuenta es que todos escribimos, a diario, sin siquiera percatarnos: una lista para no olvidarnos de todo lo que tenemos que hacer, un mail para pasar un presupuesto, un mensaje para consultar un precio, un WhatsApp para avisar algo importante. Estamos rodeados por cadenas de palabras todo el tiempo.

Ahora bien, lo importante con respecto a la escritura es utilizarla a nuestro favor. No importa que no nos interese convertirnos en autores best seller, la escritura es una herramienta que puede tener dos finalidades: una terapéutica y una laboral.

ESCRITURA TERAPÉUTICA

Empecemos por mi favorita. La escritura como catarsis, como un grito. La escritura puede funcionar exactamente como golpear una bolsa de boxeo. Nos sirve para ordenar las ideas, para dejar ir lo que nos obsesiona, perdonar lo que nos molesta, cambiar lo que ya no funciona.

Este tipo de escritura es muy sencilla. Solo necesitamos constancia. Tenemos que elegir un horario que nos quede cómodo y comprometernos a sentarnos todos los días, diez/quince minutos, a escribir. ¿Qué escribimos? Lo que salga.

En caso de que no se nos ocurra nada, porque todo lo nuevo siempre nos aterroriza, podemos armarnos una lista de disparadores: consignas que nos ayuden a dar esos primeros pasos. Pueden encontrar ideas en muchos lugares, a continuación, les dejo algunas consignas del libro Writing down the bones:

  • Hacé una lista de veinte cosas sin las cuales no podés vivir.
  • Escribí acerca de los conflictos con los que convivís.
  • Escribí acerca de primeros besos.
  • Contá tu historia de (o tu relación con) cualquiera de estos temas: el sexo, la alegría, el café, la desilusión, el desierto, los postres, estar en problemas, irse, plantar tomates, la soledad, la tristeza, la vergüenza, la seguridad.

Una vez que la escritura se haya convertido en parte de nuestra cotidianidad vamos a sentirnos más livianos.

ESCRITURA PARA EMPRENDEDORES

Escribir también puede ser una herramienta para que nuestro emprendimiento crezca. Por eso es importante amigarse con el papel y las palabras. Podemos escribir un blog, lograr que nuestros posteos de instagram sean más atractivos, que los mails que enviamos sean más claros. Y para eso necesitamos hacer de la escritura parte de nuestra rutina y ejercitarla como cualquier otra disciplina.

Paula Lesina nos da algunos consejos para comenzar:

“Lo esencial es no detenerte por cada mosca que pasa volando. Cuando es el momento de escribir, se escribe”.

“El secreto para consolidar el ritual es encontrar los pequeños placeres que recompensan el esfuerzo… un perfume, un sabor -un té especial, por ejemplo-, una canción”.

“No siempre hay que saber el «cómo», a veces solo tenemos que confiárselo a la intuición”.

Las palabras, las historias son parte de nuestra vida, de nuestras raíces. Escribir es solo una cuestión de regresar a esos inicios. Agarrar papel y lápiz e intentarlo. La escritura puede ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida, así como también potenciar nuestros proyectos.