Florencia Mallagray: "La ciclicidad es el modo de aprender la vida, tiene una medicina muy pura y orgánica"

Florencia Mallagray: "La ciclicidad es el modo de aprender la vida, tiene una medicina muy pura y orgánica"

por

Raquel Abraham

Periodista y comunicadora. Amo contar historias y mostrar el brillo de cada persona que entrevisto.

#CiclicidadFemenina

La creadora de Mujeres en Sororidad, Florencia Mallagray,  explica cómo incide la ciclicidad femenina en nuestra energía y estados de ánimo. Para ella, el poder cíclico comienza en lo orgánico y físico, pero refleja el ciclo de la vida en general: “Todo muere y vuelve a nacer”, dice Flor. 

En esta entrevista hablamos principalmente de “escuchar la voz de nuestro corazón”, a partir de la circularidad que significa el ciclo de la mujer. Flor dice que “el mundo está contado desde lo que es la vivencia en un cuerpo masculino, que en sus cambios hormonales no es tan cíclico, es más solar”, y que justamente, en la comunidad que ella lidera y a través de Círculos de Mujeres, busca crear dispositivos para que las mujeres puedan contar su mundo desde la ciclicidad lunar.  

Flor Mallagray
Flor Mallagray.

Muchos te conocemos Flor, pero, ¿cómo te presentarías vos, ¿quién sos?

Me gusta más decir “quién estoy siendo”. Una mujer que cumplió 41 y me siento en una etapa hermosa de la vida, de balance. Una mamá super abocada a sus hijas que hoy las veo con más distancia, porque tienen más autonomía. A nivel profesional estoy teniendo mi espacio, empresa, comunidad, me gusta hablar de redes. Soy creadora de Mujeres en Sororidad, una comunidad que nace para crear dispositivos de comunicación para que las mujeres reconectemos con nuestro poder cíclico, que abarca todo el ciclo de la vida.

Las mujeres estamos comportándonos en nuestro cuerpo con el patrón cíclico de la luna. Y es endócrino. Las hormonas son las mensajeras de nuestras emociones que segregan las glándulas, y las mujeres las segregamos constantemente en esa dinámica lunar. Esto que parece impredecible, cuando lo tomamos en conciencia vuelve a haber un patrón cada 28 días y vuelvo a tener el poder sobre mí, según la fase: preovulatoria, ovulatoria, premenstrual y menstrual. Soy en general similar a mi fase anterior.

Hoy mi vida personal profesional se manifiesta en este espacio de mujeres para hablar de estos temas y para mirar con una lente cíclica a la vida.

¿Qué pasa con la menopausia en esta ciclidad? ¿Cómo la vivimos?

Es la mujer todopoderosa. Seguimos siendo cíclicas, tenemos ambos poderes: somos plenipotenciarias. La ciclicidad es el modo de aprender la vida, tiene una medicina muy pura y orgánica de la vida. Un aprendizaje que es no solo intelectual sino celular, con lo cual cuando llegas a la menopausia, es la plenitud de la vida, ese aprendizaje que lo llevabas y lo traías como las olas del mar se estabiliza y lo tengo todo: se de cada ciclo y me da diferentes perspectivas y son quienes tienen que instruir a las niñas que llegan a esa ciclicidad.

Somos cíclicos y necesitamos el reseteo. La tierra tiene el invierno, la luna tiene la luna nueva, que es la negra sin reflejo de luz, la floración de un árbol tiene el otoño: todo muere y vuelve a nacer. Hoy sufrimos de estrés a nivel macro y el mundo decidió parar. El planeta necesitaba regenerarse. Con la ciclidad empezas a entender que sos parte de un ente mayor.

¿Por qué es tan fuerte el poder del círculo y cuándo lo descubriste?

Con la maternidad, con el embarazo de mi hija más grande. Todos los jueves nos sentábamos en círculo a decir como estas. No es una terapia pero resulta ser terapéutico. Es un espacio de encuentro que tiene un par reglas: hablas de vos, no das consejos, no consolas, y lo que sucedió en el círculo queda ahí y ya. Podes participar hablando desde vos, o en silencio, y sobre todo en la escucha de atención plena a la otra. Se puede dar esta esencia en una mateada con amigas, pero el círculo tiene una condición, es ceremonial: empieza, se abre un espacio colectivo y se cierra, se pone un broche final. Mi vida es circular.

Flor Mallagray
Flor Mallagray.

Del propósito de vida al mundo laboral

Una vez que encontraste tu propósito, que seguramente tiene que ver con la reconexión cíclica y el liderar tribus de mujeres, ¿Cómo fue gestionar esto para que sea tu trabajo y te genere ingresos? ¿Quiénes te acompañaron?

Lo que hago y ofrezco es lo que tomo primero para mí. Estudié astrología con Goio Monterroso por dos años. Ciclicidad y astrología como energías disponibles. Somos energía y materia. Es hora de que nos hagamos cargo de todo lo que podemos crear adentro y afuera. Los registros akáshicos me ayudaron muchísimo. Empecé a estar conectada con esa intuición, pude escuchar la voz de mi corazón, mi dios, como quieras llamarlo. Empecé cursos online que tenían que ver con la esencia de lo femenino. Ahí empecé a crear mi propio producto, “Reconexión cíclica”.

Este año di un salto con una mentora que me formó desde marzo que me abrió al mundo de lo que era una estrategia y negocio digital, como estar presente, qué es lo que importa, por ahí nos mareamos mucho con los seguidores pero a la hora de la verdad y de vender tu producto tenés que ver más allá. La que está del otro lado es una persona, a quien te estas refiriendo, quien se puede sentir convocada en tu mensaje.

¿Cómo trabajás en Reconexión cíclica?

Una de las herramientas de Reconexión cíclica es “cambiando lo sutil, cambias lo denso”. Ofrecele a tu mente caminos posibles, diferentes a lo que siempre transita, en lo pequeño, lo que no tenés riesgo. Por ejemplo: hoy no tengo ganas de ir a este compromiso social, y digo ¿qué hago? Me animo a decir ¿"no puedo" sin excusas? O en vez de hacer diez cosas primero para tus hijos, tu pareja, decir: “¿qué tengo ganas? Voy y tomo un vaso de agua”: sutil. Esos pequeños cambios, a la larga, tienen un cambio más grueso.

¿En qué momento es conveniente tomar decisiones según la ciclicidad?

En la antigüedad las mujeres se juntaban a meditar cuando estaban cerca de su sangrado menstrual. Estaban todas sincronizadas. El momento premenstrual es un buen momento de introspección, si no son menstruantes, lo pueden hacer en luna menguante a nueva. Si soy cíclica voy a tener mi baja hormonal que viene cuando me está por venir, hay una baja hormonal en ese momento hay poquita energía. En ese momento lo que podemos hacer es conectar con nosotras, sentarnos debajo de un árbol, salir a caminar, conectar con la naturaleza, comprarte un kilo de helado…y escuchar la voz de tu corazón porque ahí todo pulsa y es mucho más fácil que se despierte ese sexto sentido femenino. Es un momento de límites, de despojo, donde decís, esto ya no lo necesito, ya no lo quiero más, te vas depurando, hay todo un rio hormonal que te ayuda a ver qué ya no querés más para tu vida y qué sí. La sobreexigencia aturde y no te deja conectar con el cambio vital que estás necesitando. Pero atención, que ese no es el momento de ejecutar el cambio. El momento ideal es cuando pasa el sangrado y la quietud invernal, lo que sucede es que las hormonas empiezan a tener una pulsión para afuera, el estrógeno empieza a hacer que estemos activas, receptivas hacia el afuera, que estemos lindas, ese es el momento de ejecución de nuestras acciones.  El momento de sembrar una intención y un cambio es el sangrado. El momento de manifestarlo es cuando estoy por ovular, ahí manifiesto.

Flor Mallagray
Flor Mallagray.

El tema del dinero es como una meta que muchas veces nos trae quejas, tenemos una relación poco amigable, más las emprendedoras, ¿por qué? ¿Cómo te relacionas vos?

Siempre pensé que no sabía manejarlo, que no sabía generarlo, que nunca lo iba a lograr. Y cuando conecté con la creatividad y el deseo, empecé a sentir ese propósito y fuerza de concreción. Yo quería vivir de lo que amaba. Si yo sigo a medias tintas, trabajando en algún lugar y ofreciéndolo de hobby, no voy a crecer plenamente y no voy a tener un rédito. Y se fue armando. Me lancé. Hay una parte en donde se caen muchos paradigmas: el deseo ocupa lugar. Y ¿qué deseo? ¿Cómo apunto la flecha a ese deseo, y valoro lo que estoy ofreciendo? ¿Le puedo poner valor? A mí me encanta lo que hago pero lo entregaba gratis. Fue como que una cosa trajo la otra, cada vez que abro un espacio de reconexión cíclica, y este activar lo que sí deseo. Cuando valoras todo eso no tenes vergüenza en ponerle un valor.

¿Qué “sapos” elegís comerte hoy?

Me sigo comiendo los sapos de ser mamá pulpo, me cuesta hacer ese espacio en blanco en mi mente. Lo acepto como parte.

¿Qué “sapos” ya no te comés?

Sentir que dependo de un empleo, un sponsor, que dependo de alguna ayuda. Ya no pido ayuda, ofrezco un servicio y a la persona que le llama lo va a pagar porque es la retribución perfecta. Estoy orgullosa.

Si tu vida fuera una película, ¿en qué momento estarías?

Estoy en un momento de concreción, cosechando mi siembra.

¿Te da miedo crecer? ¿Es un desafío que lo ves con alegría y entusiasmo, te planteas un techo?

Quiero que sea cíclico, quiero ir orgánica con mis “puedo” y “no estoy pudiendo”. Ahora me tomé un mes y medio de parate, de “post parto” porque el Congreso Virtual de Mujeres en Sororidad (que se llevó a cabo en octubre) fue un movidón energético. Es como querer ponerte la bikini a un mes y medio del parto.

¿Qué es para vos la felicidad?

Amar la impermanencia, y se complementa con la armonía que te da aprender a ciclar en la vida. Eso es plenitud. Aprender a amar los tiempos de muerte de algo. En eso que quiere nacer hay una dosis de misterio porque no controlamos todo.

Flor en las redes

FBK: Mujeres en Sororidad
IG: @mujeresensororidad

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